Lo más insoportable del ser humano es su mentira. Digo su mentira en singular, porque la mentira, en absoluto, no existe. Miro alrededor: la lluvia, un atasco, un lance de Morante… y no veo la mentira por parte alguna. Mentir es actividad propia de cada ser humano. Es más, lo único que nos separa de los animales, con beneficio de su parte, es que ellos jamás mienten. Solo los animales no mienten, frase más cierta que esa que llevan tatuada en el pecho de su hipocresía todos los animalistas (en realidad bestialistas) que han subido al Parlamento a decir, no que rechazan la ILP favorable al toreo, no. Sino la que afirma que el toreo está subvencionado por el Estado.
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La nacionalidad del toreo
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