El Quiebro

La trampa

Ramón Bellver 'El Blanco'
miércoles 17 de septiembre de 2014

Qué tontos somos a veces de caer en trampas tan simples, de pelearnos entre nosotros. Les damos razones para que nos destruyan. Recordad, que si cae el Toro de la Vega el resto vamos detrás.

Se ha celebrado el Toro de la Vega, con un gran éxito por cierto. Fiesta, tradición, torneo, como lo quieran llamar, pero con un denominador común con nuestras costumbres taurinas y las corridas, el protagonista es el toro.

Un debate abierto por los medios de comunicación y las redes sociales, y para mi sorpresa no era sobre el maltrato animal, sino si pertenece el torneo a la cultura taurina de nuestro país. Una trampa muy bien diseñada, y unos incautos que han caído en ella como conejos. Sin ir más lejos, el matador de toros Emilio Muñoz con unas declaraciones no muy acertadas en la radio, descalificando al torneo y dejándolo fuera de la Tauromaquia, y varios “aficionados” a los toros de calle, que insultando y faltando al respeto de los tordesillanos claman a los cuatro vientos que es un acto de asesinato y ya de paso muestran su repulsa a las corridas de toros y mencionan que solo debería criarse para correr por las calles. Que desfachatez, cuánta ignorancia, pero si vamos todos cogidos de la mano.

¿Es el Toro de la Vega un acto taurino? Sí, sencillamente por que hay un toro de por medio. Y sí maestro, es Tauromaquia, popular pero Tauromaquia.

Entonces, ¿a qué viene esa repulsa? A mí personalmente, el arte del rejoneo no es de mi predilección, pero lo respeto y comprendo al que le guste. Igual que el toro enmaromado, no me gusta pero lo respeto, y habrán aficionados que no les guste un encierro y sí un toro embolado y viceversa. Pero todos muestran respeto a las varias facetas de Tauromaquia popular que existen en nuestra piel de toro. Seguro que la gran mayoría que lo critican ni siquiera se han acercado a Tordesillas el día D para ver como vive su gente su propia fiesta y tradición para así poder comprenderlos mejor. Yo no he ido, pero no me hace falta para tenerles un gran respeto y admiración por conservar su cultura. Seguro que si hubiese nacido allí estaría a favor del torneo, al igual que me he criado en una zona de gran arraigo al toro de calle y por eso me gusta tanto. No se me ocurriría nunca llamarles asesinos. Si ni siquiera se habrán leído las normas del torneo, actúan como auténticos antis, criticando lo que no sienten ni comprenden y ni quieren entender.

Mientras tanto los antis frotándose las manos. Doscientos había increpando a los tordesillanos, y quejándose que algunos les habían agredido. Normal, si es que estarán hartos y ojo que es lo que puede llegar a ocurrir algún día en cualquier plaza de toros con los antis protestando e insultando a los aficionados en las mismas puertas de las plazas, sobre todo en Valencia. Se quejan de que la policía y la guardia civil no actuó para defenderles, bastante hicieron con retenerlos e impedir mayores desgracias cuando los primeros que muestran violencia son ellos.

Qué tontos somos a veces de caer en trampas tan simples, de pelearnos entre nosotros. Les damos razones para que nos destruyan. Recordad, que si cae el Toro de la Vega el resto vamos detrás.

PD: todos los “aficionados” que han criticado el Toro de la Vega que lean las palabras de André Viard en esta misma web, se titula “Defender el Toro de la Vega es defender la Fiesta”.

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