Mientras aquí, en la vieja Iberia, se intenta arreglar el futuro y remozar el caserío, que sigue haciendo agua por muchas partes, América es un bálsamo y una bocanada de oxígeno para el solaz y el ego de nuestros toreros. Hasta Ruiz Manuel, abandonado en su tierra, encuentra calor en la tibia América. Pero hay datos buenos sobre toreros que emergen y vuelven donde solían. Es el caso de dos valientes como Castella y Perera, que da la sensación de que todavía les queda cuerda, valor y ambición para afrontar un año más en esas cercanías que han convertido en territorio propio. Cayetano se encuentra también consigo mismo y Talavante va puntuando; y El Fandi, al que le podrán discutir la calidad pero no ese motor de Fórmula 1 que tiene el de Granada, va dejando sin orejas a todo lo que se mueve por Venezuela. Allí El Cid ha explicado que se acabó el ahogo; y ahora viene Quito, tan amable, y luego cuando aquí el frío sea insoportable, viviremos Cali, Manizales, etc. y ya no se pondrá el sol taurino en las Américas hasta que se calmen los fríos en los finales de febrero.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Las extrañas deudas del toreo
"Sevilla es un sitio para apostar, esta era mi primera tarde, había que empezar con…
Declaraciones de Talavante en One Toro en la décima de la Feria de Abril
La décima de la Feria de Abril, en el objetivo de Arjona
La terna logra así el que ya es el sexto cartel de no hay localidades…
La tercera clasificatoria de la Copa Chenel, celebrada en Algete, dejó como balance las orejas…
Personalidad de un templado Talavante, toreo caro al ralentí al buen segundo, del que paseó…