En esta nueva entrega de las Lecciones camperas, Victorino Martín nos muestra el cercado en el que pastan, a cuerpo de rey y en total libertad y armonía, los añojos. Una zona en la que existe una gran diversidad de flora, potenciada por el propio ganadero y ayudada por los añojos, muy respetuosos con los pastos. Unas vistas únicas en las que se aprecia la cola del embalse de Alcántara. La dehesa extremeña en todo su esplendor.
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