Los toreros de las décadas de los 40, 50, 60 y 70, lo primero que tenían que aprender era a salirse garbosamente de la cara del toro para poder recuperar el resuello. Ahora se salen muy a menudo y con toda facilidad para darle un respiro al toro y evitar que ruede exhausto por la arena. Esa es una de las grandes diferencias entre aquella Fiesta, que a mí me cautivó y me captó de por vida, y la actual. Las faenas eran como una ráfaga de torería que te hacía vibrar con la sensación de haber sido testigo de algo extraordinario.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1960
Acceda a la versión completa del contenido
Lo que va de ayer a hoy
El festejo, enmarcado en la feria local, será de carácter mixto y contará con reses…
Las taquillas de la plaza de toros de Badajoz abren este jueves, 11 de junio,…
El abono volverá a desarrollarse en siete jornadas consecutivas e incorpora como gran novedad una…
Además, el 13 de agosto se celebrará una suelta de vacas matinal y una novillada…
El novillero de Chiva regresa al certamen tras su participación en la edición pasada donde llegó…
Álvaro Serrano, Julio Norte y Julio Méndez inscriben su nombre en el cuadro de honor…