Castilla y León ha celebrado 2.160 espectáculos taurinos de todo tipo durante la temporada 2012, que concluyó a finales del mes de octubre, lo que supone una caída del 8,59 por ciento con respecto al año pasado, en el que se autorizaron 2.363 festejos. Estos son datos recogidos de un informe elaborado por la Junta de Castilla y León, hecho público mediante un comunicado.
El texto revela que las provincias con mayor actividad taurina fueron las de Valladolid, Salamanca y Segovia que celebraron 672, 411 y 333 espectáculos respectivamente, incluyéndose en los mismos los festejos populares de todo tipo. Les siguen Zamora, con 254; Ávila, 229; Soria, 84; y Palencia y Burgos, con 72 cada una. León es la que menos festejos taurinos ha celebrado con 33.
Por epígrafes, el balance subraya que a lo largo de 2012 se organizaron 56 corridas de toros, frente a las 81 del ejercicio pasado, un 30,86 por ciento menos. De ellos, 11 en Ávila, mientras que nueve festejos de este tipo se autorizaron en Burgos, Salamanca y Valladolid. En Segovia, ocho corridas de toros, y otras cuatro en la provincia de Palencia. Cierran la lista Soria (3), León (2) y Zamora (1).
Por otra parte, se celebraron 867 encierros, de los cuales, 77 fueron por el campo y 133 de tipo mixto. En comparación con 2011, el número de encierros celebrados en Castilla y León descendió casi un ocho por ciento. Asimismo, destaca el descenso en las novilladas picadas, que han pasado de 37 a 32 -reducción del 13,51 por ciento-, y de los festejos de vaquillas, de 770 en 2011 a 673 en 2012 -un 12,60 por ciento de reducción-.

