En este mundo, y mundillo, egoísta y envidioso tantas veces, no hay que obviar los éxitos del prójimo de tu mismo oficio. Y por eso debo decir, y escribo, que Vicente Zabala de la Serna escribió en el diario El Mundo, al día siguiente del cataclismo de los toros de Zalduendo y toda la corte de cómplices, una de esas crónicas que pasan a la historia como cruciales en el futuro de la Fiesta. Ahí, en ejercicio de valor periodístico y humano, se exponen limpiamente los graves peligros internos que pueden seguir dañando gravemente a este espectáculo y a su futuro. La crónica de Vicente es un testimonio de la realidad de un momento y a la vez una fuerte voz de alerta de cara a un mañana incierto. Un mañana con una base carcomida donde no se respeta al público, donde cada vez se descasta más al toro, donde el espectáculo pierde el fundamento de la emoción, donde el público pinta poco o nada, donde los precios son exagerados y la incomodidad extrema. Donde desde dentro se impone una degeneración que es más dañina que los movimientos antis y políticos.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Los peligros internos
El diestro onubense, al que el equipo médico de Santander ha recomendado cuatro días de…
Importante tarde del onubense, que sufrió un traumatismo cervical tras jugársela sin fisuras siendo duramente…
Se analizó en profundidad la configuración de la feria, repasando los carteles, las principales apuestas…
Resultó lesionado el pasado 4 de julio en la plaza de Aire sur l’Adour y…
El diestro salmantino se encerrará el domingo 20 de septiembre con seis toros en el…
La corrida será lidiada esta tarde a partir de las 18:30 horas por una terna…