El Real Club Pineda de Sevilla vivió una mañana de toreo y ambiente selecto con motivo de su II Festival Taurino. Los tendidos ofrecieron una magnífica entrada y el público respondió con atención y sensibilidad ante una jornada en la que cada espada dejó su sello personal. El cartel, compuesto por Juan Ortega, Borja Jiménez, Pablo Aguado, Manuel Vázquez, Javier Zulueta y el novillero Rodrigo Molina, ofreció una variada muestra de conceptos y estilos, siempre bajo el denominador común del buen gusto.
Abrió la mañana Juan Ortega ante un primero de noble condición, con el que además prendió los palos con solvencia. Su labor estuvo marcada por el pulso y la cadencia. Aprovechó la calidad del animal en tandas en redondo por la diestra, aunque fue al natural donde alcanzó mayor profundidad, dibujando muletazos sentidos. Una estocada certera puso en sus manos las dos primeras orejas del festejo.
El segundo no ofreció facilidades. Parado y sin entrega, exigió paciencia y mando. Borja Jiménez supo imponerse, construyendo una faena que fue creciendo en intensidad. Especialmente destacada resultó su labor con la mano izquierda, donde logró imprimir carácter y personalidad. Tras una estocada efectiva, el palco concedió dos orejas que premiaron su capacidad para sobreponerse a un oponente deslucido.
El tercero presentó complicaciones desde salida. Manso y reservón, obligó a Pablo Aguado a buscar recursos y distancias. El sevillano cimentó su obra sobre la entrega y el gusto, dejando muletazos de aroma clásico que fueron calando en los tendidos. Supo encontrar el sitio al animal y arrancarle pasajes de mérito, suficientes para cortar las dos orejas.
Con el cuarto, de comportamiento noble, Manuel Vázquez ofreció una actuación sólida y reposada. Asentado desde el inicio, instrumentó tandas ligadas por ambos pitones, siempre con buena colocación y temple. Culminó su faena con una estocada eficaz que rubricó su labor y le permitió pasear las dos orejas.
La cumbre estadística de la mañana llegó con Javier Zulueta. El quinto, de buena condición, fue aprovechado de principio a fin por el sevillano, que cuajó una faena completa, hilvanando muletazos de trazo limpio y notable temple. La obra, rematada de un espadazo contundente, tuvo eco inmediato en el palco: dos orejas y rabo para premiar la rotundidad del conjunto.
Cerró la mañana Rodrigo Molina, que dejó constancia de su proyección. El novillero afrontó el sexto con determinación y ofreció una actuación destacada, conectando con los aficionados y mostrando recursos y decisión. Tras una labor compacta, desorejó al animal, poniendo el broche a una jornada de triunfos.
El II Festival Taurino del Real Club Pineda confirmó el buen momento de sus protagonistas y la excelente respuesta del público, en una mañana donde el toreo, en sus distintas expresiones, fue el verdadero protagonista.
Plaza portátil del Real Club Pineda (Sevilla). Sábado 28 de febrero de 2026. Festival. Novillos de Gregorio Garzón Valdenebro, de buen juego, destacando 2º y 5º. Juan Ortega, dos orejas; Borja Jiménez, dos orejas; Pablo Aguado, dos orejas; Manuel Vázquez, dos orejas; Javier Zulueta, dos orejas y rabo; y el novillero Rodrigo Molina, dos orejas. Entrada: Más de tres cuartos.
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