El catalán Mario Vilau se impuso al descompuesto segundo de Vieux Sulauze, al que metió en la muleta con determinación hasta arrancarle una oreja. Muy importante fue la faena que le firmó al quinto de Hermanos Tardieu, un novillo de vuelta al ruedo al que cuajó con gusto al natural en una actuación de hondura, profundidad y mucha plasticidad. La única mácula fue la espada, que le hizo perder las dos orejas. Dio una vuelta al ruedo.
Con mucha entrega, variedad y disposición en todos los tercios, capote, banderillas y muleta, se mostró Nino Julian ante el bravo primero de Blohorn. Lástima que fallara a espadas perdiendo una oreja. Dio la vuelta al ruedo. Al cuarto de Tardieu le corto un apéndice tras una labor de novillero cuajado.
Víctor imprimió plasticismo y elegancia a una importante faena al tercero de San Sebastian, un novillo con clase del que paseó una oreja con petición de la segunda. Más deslucido fue el sexto de Taurelle, con el que intentó dejar su concepto en una labor que no pudo despegar por la condición de su oponente.
Arles (Francia). Domingo 5 de abril. Matinal. Novillos por este orden de: Blohorn, Vieux Sulauze, San Sebastián, Alain Tardieu, Hermanos Tardieu y Taurelle e hijos. Nino Julian, que sustituía a Joselito de Córdoba, vuelta al ruedo y oreja; Mario Vilau, oreja y vuelta al ruedo; y Víctor, oreja con petición de la segunda y ovación. Entrada: un cuarto de plaza.

