Categorías: Revista

Matar al ruiseñor

Hay noticias que te minan la moral y te mueven a la reflexión. Me refiero a lo de Maximino, el empresario que tiene que abandonar su joya, labrada por él mismo, de Brihuega, un caramelo para las figuras y una cita para la afición, una fecha obligada que ni siquiera estaba en el calendario oficial. Maximino, como Cutiño y tal vez unos poquitos más son “constructores” de espectáculos y no “destructores” de la Fiesta. Y encima parecen honrados y honestos. No son Romeros del tocomocho. Debieran ser, por tanto, gente a respetar, especies a cuidar, personas a las que agradecer su trabajo, su esfuerzo y su rentabilidad para el colectivo taurino.

Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS

Acceda a la versión completa del contenido

Matar al ruiseñor

Manolo Molés

Compartir
Publicado por
Manolo Molés

Entradas recientes

Roberto Piles y Javier López dirigirán la carrera de Israel Guirao

El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…

3 horas hace

El sueño americano se ensombrece: los restos taurinos de un imperio deslumbrante

Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey

10 horas hace

José Luis Benlloch, homenajeado por los amigos de Manolo Montoliu y Curro Valencia

Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…

10 horas hace

Varea rompe su silencio y anuncia su vuelta a los ruedos

El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…

10 horas hace

David Galván: "En el toreo no hay que demostrar, hay que mostrar"

La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…

11 horas hace

El Partido Popular promete restaurar el Premio Nacional de Tauromaquia

Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…

11 horas hace