Un día un amigo me dijo: ten Memoria. Él lo escribió con minúsculas. Yo con mayúsculas. Ten Memoria. La inventé yo, le respondí. En el toreo, como en la vida, porque el toreo es la puta vida, la memoria son dos. Una, la que transporta al propio toreo. Esa que existe, desnuda y sin domar, sin norma ni guión, que asoma en cualquier esquina, charla, café o cigarrillo. En cualquier noche o madrugada que se habla de esas cosas de las que casi ya casi nadie sabe hablar: de la vida, del arte, de la creatividad, del miedo, del valor, de mujeres, de hombres, de lealtades… Porque la memoria, que se expresa en mandarín, esperanto y bable y los idiomas de las arañas y de los caballos, necesita, sin embargo, de un lenguaje humano: la sensibilidad. Es decir, el talento. Lo que nos une. Y lo que, al mismo tiempo, nos separa entre nosotros.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…