Uno entiende que no se entienda a México. Es comprensible que la lejanía, las visiones parciales, los defectos de presencia de algunos toros, distorsionen una realidad que termina en un clásico: la escasa credibilidad del toreo mexicano en España. Más allá de ser una conclusión justa o injusta, es una conclusión sin análisis y sin conocimiento. La Fiesta es tan grande aquí, tan jerarquizada aquí, tan estructurada aquí, que todo lo que carezca de ese contenido no nos sirve. Y es comprensible. Mi primer paso por ese país, hace ya unos 22 años, apenas me llevó al mismo lugar de conclusión. México era una Fiesta menor. Luego regresé, de otra forma, sin menos prejuicios, y desde hace ocho años no dejo de ir. Fui primero por turistear y se me hace imprescindible ahora su tauromaquia.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
El recortador Jonathan Estébanez “El Peta” ha sido herido de gravedad en el concurso de…
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…