Asegura que tiene las ilusiones renovadas después de darse un apretón de manos con Ortega Cano, quien dirigirá su carrera a partir de ahora. Junto a él pretende lograr varios objetivos como son torear más y, sobre todo, posicionarse en ese lugar de privilegio que admite haberse ganado tras 17 años derramando su clase y elegancia como matador de toros. La pasada temporada dejó su perfume caro en plazas como Madrid, donde cortó una oreja a un excelente toro de Sánchez-Dalp.
- “Pude haber toreado más este año pero a la plaza debo ir respetando mi trayectoria y a los compañeros”
- “Tengo mucha afición y con los años voy siendo cada vez más fuerte y teniendo más confianza en mí mismo”
