El recuerdo a Yiyo 40 años después de su cornada mortal en esta plaza resultó francamente emotivo en el prólogo de la tarde. La corrida de Rehuelga se había peleado en la desencajonada de unos días atrás, en los que cayó un toro que tuvo que ser sacrificado.
El tercero abría la cara, enseñaba las puntas por delante. Miguel de Pablo -triunfador del 2024 enseñaba esta plaza- lo lanceó ganando terreno hacia los medios. Después lo llevó al caballo con un garboso galleo por chicuelinas. Después de brindar al cielo llevó su montera a la familia Pérez Estévez, tan ligada a la historia taurina de Colmenar. En la muleta resultó un toro reservón que no se soltó en ningún momento. De Pablo estuvo tesonero, llegó a recibir un derrote. Le buscó las vueltas antes de recetarle una gran estocada.
Cerró la tarde otro toro serio de Rehuelga, alto de cruz y abierto de cara. Miguel de Pablo lo saludó con muy buena actitud. Se dobló con él en el inicio de muleta para abrirle los caminos. El toro mostró humillación pero resultó costoso en su recorrido. De Pablo se encajó en una faena meritoria entendiendo las embestidas que tiró con buen pulso. Buena estocada. Oreja. Los aficionados le llevaron a hombros hasta el monumento que homenajea a José Cubero "Yiyo" en el día de su aniversario.
Antonio Ferrera desplegó entre el vendaval su capote verde de seda para lancear al armado primero. Lo lució en el caballo. Brindó al cielo en posición genuflexa desde los medios. Estuvo muy centrado con el toro en una larga faena de encelarlo a base de empaparlo en los vuelos. Hubo muletazos en series ligadas por ambos pitones, rompiéndolo hacia delante. Toro con noble aunque falto de empuje. Estocada de efecto fulminante.
El cuarto fue un toro de preciosa hechura y cara. Muy en el tipo del encaste. Humilló de salida en el capote de Antonio Ferrera que lo puso una única vez en el caballo pero muy largo. Se arrancó y empujó el toro. Brindó al público. El toro embestía con profundidad. Hubo varias tandas de importante calado con largo humillación del toro y el poder de Ferrera. El toro empezó a desentenderse. Ferrera alargó en exceso. Con la espada se fue de largo para caminar despacito hacia el toro y al quedar dos metros tratar de matar al encuentro: pinchazo y estocada que hizo guardia. Escuchó dos avisos y fue silenciado.
El segundo portó una bonita cara. Nada más empezar el saludo con el capote de Morenito se levantó una ventolera que molestó durante toda la lidia. El toro se arrancó de largo en el caballo en dos ocasiones. En la muleta tuvo una primera fase más pastueña: pasando sin emplearse y una segunda más orientado. Morenito resolvió con oficio pese al viento. Pinchó en dos ocasiones antes de cobrar una estocada.
El quinto fue un pavo. Ancho de sienes, astifino y con volumen. No se entregó en ningún momento de la lidia. Resultó muy deslucido. Morenito de Aranda brindó la faena a Carlos Zúñiga hijo. Después hizo un esfuerzo con un toro de embestida dormida, siempre detrás de la mata. Firmeza del burgalés. Alargó el trasteo sin motivo. Tres pinchazos y estocada. Sonó un aviso y fue silenciado.
Colmenar Viejo (Madrid). Toros de Rehuelga. Antonio Ferrera, oreja y silencio tras dos avisos; Morenito de Aranda, silencio y silencio tras aviso; y Miguel de Pablo, oreja y oreja. Entrada: Casi media plaza. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo de José Cubero "Yiyo", fallecido en esta misma plaza hace 40 años.