Asume que los resultados obtenidos en Sevilla y en Madrid le dejaron parado y le decepcionaron. Dos meses sin contratos, se antoja un periodo largo que sirvió para apuntalar su convicción y buscar la fórmula de salir a flote. Un indulto en Cantalejo y las orejas que cortó en Barcelona y Albacete, fueron una llamada de atención para la profesión y para sí mismo. Como él mismo dice: "Para gritar que hay torero"
- "Tenía asumido que tenía que dar un aldabonazo en Madrid o Sevilla para poder torear y no pasó así"
Lea la entrevista completa en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Miguel Tendero: "He sabido reaccionar"
En la diferencia está la gracia (y la virtud) no la maten. De San Blas…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril
Harán el paseíllo los tres matadores de toros que tiene Navarra, los tres ‘javieres’: Javier…