Morante de la Puebla sorprendió ayer sábado a todos los operarios de la plaza de toros de Lima que se encontraban acondicionando el ruedo del bicentenario coso. El torero sevillano, no dudó en coger la manguera para regar él mismo la arena de la plaza, tal y como ya hiciera en la pasada Feria de Hogueras de Alicante y en aquella ocasión, hasta vestido de luces.
Morante quiso comprobar de primera mano el estado del ruedo, en esa obsesión que tiene el sevillano de su perfecto acondicionamiento. Todos los allí presentes quedaron sorprendidos por el gesto del sevillano.

