De sus palabras se desprende que nos encontramos ante un hombre nuevo. Ha dado un paso al frente y lo ha hecho en la primera oportunidad que ha tenido. Su periplo americano, en tierras de Perú, le ha hecho madurar y ver la vida y la profesión de otra manera. Su afición, sacrificio y paciencia han tenido recompensa en la pasadas Fallas, donde superó con nota la prueba de los adolfos dejando constancia de que es un torero recuperable. Sin duda, hay motivos para creer.
“Lo fácil era quedarse en casa y pedir una oportunidad, pero no es mi manera de actuar. Me fui a Perú a buscarme la vida”
“Sabía que si no ocurría algo en Valencia, y más después de tres años sin haber pisado esta plaza, podía desaparecer el nombre de David Esteve”
Lea la entrevista completa en su revista APLAUSOS

