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El triunfo completo de Joao Moura en la noche de su homenaje ha sobrepasado la expectación más optimista, porque todo le salió a pedir de boca. Empezó llenando Campo Pequeno en una fecha siempre difícil -en plenas vacaciones y sin turistas- pero donde no faltaron los fieles mouristas. La verdad es que el maestro, en una genuina evocación de sus mejores tiempos, rubricó dos exhibiciones distintas y complementarias, que dieron la dimensión exacta del que fue, aún adolescente, un revolucionario del toreo ecuestre.
Toreó a gusto, muy correctamente, el toro que rompió plaza –cumplidor, sin chispa– diseñando hábilmente las suertes y rematando con difícil facilidad. Asimismo, hubo que esperar hasta salir el cuarto, con movilidad y exigente, para que explotara la apoteosis del eterno “Niño Moura”. La faena resultó una suma de virtudes: sabiduría, entrega y el impacto que siempre le ha caracterizado. Las suertes de poder a poder que ejecutó van a quedar en el recuerdo como momentos álgidos de una noche en la cual el maestro salió en volandas por la puerta grande de la Monumental de Lisboa.
Joao Moura hijo se posicionó en los últimos años a la primera fila de los caballeros rejoneadores y sigue demostrando su buen momento, aunque en esta ocasión no estuvo en su mejor nivel. En ambos toros estructuró bien las lidias, con seguridad, rubricando varios momentos de mérito pero sin redondear.
Por su parte, Miguel Moura sorprendió al llevar a cabo, tanto en el tercero como con el que cerró plaza, dos actuaciones de corte puramente mourista, la primera de ellas iniciada con una escalofriante suerte a puerta gayola. Siguió en tono creciente hasta el final, clavando banderillas de nota alta y causando un alboroto en los tendidos. Dejó una muy grata impresión.
Noche brillante también para los forcados de los prestigiosos grupos de amadores de Santarém y de Montemor, haciendo patentes sus capacidades, que les permitieron con gran valor sobrepasar dificultades y renovar, en ambiente triunfal, su eterna competencia.
Lisboa. Plaza de toros Campo Pequeno (Portugal). Jueves, 26 de agosto de 2021. Toros de Veiga Teixeira, serios, en general con buenas condiciones. Joao Moura, vuelta y dos vueltas (salió a hombros); Joao Moura hijo, vuelta y vuelta; Miguel Moura, vuelta y vuelta. Entrada: Lleno total. Se guardó un minuto de silencio en memoria del maestro equitador Lopes Aleixo y del forcado Carlos Empis. El empresario Luis Miguel Pombeiro ofreció un entrañable homenaje a Joao Moura en el inicio del festejo.
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Moura es siempre Moura
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