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Curro Díaz: “Al principio pasé miedo ante algo tan desconocido”

(Foto: Arjona).

ENTREVISTA

Los toreros apenas se han vestido de luces en lo que va de año. Los festejos de Olivenza, Illescas y Camas quedan muy alejados de una realidad tozuda que mantiene en estado de parálisis la temporada. El acercamiento a los profesionales depara en casi todos ellos la misma respuesta: incertidumbre de entrada, alarma por el abandono institucional y algunos brotes de esperanza con la posibilidad de que desde el mes de julio se abran las puertas de las plazas

Carlos Crivell | Jueves 25 de junio de 2020

El linarense Curro Díaz, instalado a las puertas de Sevilla, asegura que “al principio de que se ordenara el Estado de Alarma y el confinamiento pasé miedo. Era algo desconocido, no se sabía hasta dónde podía afectarnos, las noticias eran confusas y la privación de la libertad era algo nuevo. Así estuve durante algún tiempo. Todo mejoró cuando se nos permitió la posibilidad de acudir al campo. La vuelta a los tentaderos fue como un balón de oxígeno”.

El sufrimiento ante el olvido por la falta de contratos es muy duro. El frenazo inesperado por la llegada de una enfermedad irrefrenable es otra cosa. “Son muchas experiencias en una vida como la mía, pero esta de ahora es completamente nueva. Ahora vamos al campo y compartimos las sensaciones de otros compañeros que también están muy desilusionados por lo ocurrido, pero que no dejan de soñar con que esta situación cambie y podamos volver a torear como siempre. Queremos que vuelva la normalidad de siempre”.

El torero de Linares hace una reflexión en la que muestra su preocupación por la sociedad, “que va a sufrir mucho las consecuencias de lo que está pasando. Este asunto me ha hecho sufrir mucho. No digamos ya nuestros compañeros con menos recursos, que además de no poder ejercer su profesión, encuentran un rechazo en la Administración. Pero mi desasosiego es por todos los que se quedarán muy lastimados de la pandemia”.

"No sé si volveremos a la misma vida de antes, pero si hay que cambiar que sea para bien. Y esto sirve para el toreo y para todo. Se nos brinda la posibilidad de reinventarnos. Es casi como comenzar de nuevo"

Dicen algunos que nada volverá a ser como antes. Se refieren a la vida cotidiana. “No lo sé, pero ahora muchos nos estamos dando cuenta de que nuestra vida era muy buena. Queremos que todo sea como antes de la llegada del virus”. Esta afirmación en materia de toros se enfrenta a la más que aceptada idea de que la Fiesta necesita una profunda reestructuración. “Tenemos siempre una tendencia a la generalización. No sé si volveremos a la misma vida de antes, pero si hay que cambiar que sea para bien. Y esto sirve para el toreo y para todo. Se nos brinda la posibilidad de reinventarnos. Es casi como comenzar de nuevo. Si es así, lo que esperamos es que se haga todo para mejorar las cosas. Y en el toreo, igual”.

La era post coronavirus debe servir para elaborar las bases de unas nuevas formas en la tauromaquia. ¿Cómo se estructura de nuevo el toreo? “Estoy de acuerdo en que es necesario ajustar los dineros de las corridas de toros. Ahora, en los primeros momentos después de la pandemia, todos los profesionales tenemos que ser conscientes de que hay que abaratar los costes de los festejos. Tenemos que llegar a todos los públicos, los toros han de llegar a los pueblos, hay que hacer carteles con la mezcla de figuras, espadas contrastados y los nuevos. Si bajan los costos y los impuestos, pueden bajar los precios de las entradas. Se puede entender que en una feria de lujo las entradas tengan precios muy elevados, pero en los pueblos no se pueden mantener como hasta ahora. Y si en lugar de torear tres figuras hay que contratar a matadores de otro nivel, pues habrá que hacerlo así. Creo que hay afición suficiente para llenar las plazas, pero entiendo que con lo que se nos viene encima ahora hay que poner los precios al alcance de la mayoría”.

"Es necesario ajustar el dinero de las corridas. Todos los profesionales tenemos que ser conscientes de que hay que abaratar los costes. Si bajan los costos y los impuestos, pueden bajar los precios de las entradas; hay que ponerlos al alcance de la mayoría"

Sobre si es imprescindible que este año haya toros, Curro Díaz opina que “es necesario reactivar la economía en general y la del toro en particular. Soy partidario de que se ayude a organizar corridas. La gente quiere torear y un año entero sin toros sería muy malo. No creo que esto vaya a ocurrir porque hay muy buena voluntad por parte de todos”. ¿Y eso de torear con la gente muy separada por lo de las normas sanitarias? “Por el número no hay problemas. Muchas veces toreamos con menos del 50 % de asistencia. Distinto será lo de ver a la gente distanciada en el tendido. Pero se da todo por bueno. Al principio de esta situación se habló de televisar corridas sin público. Eso no lo veía claro. Ahora, sin embargo, ya sabemos que se pueden celebrar corridas con público. Ya se ha avanzado algo. Todos queremos seguir con nuestra vida de siempre. Y los aficionados queremos que haya toros como siempre”.

Curro ha tenido el privilegio de torear mucho en el campo desde el instante en el que se permitió que se celebraran tentaderos. “Me llamó Victorino que tenía 200 vacas. Así que cuando acabé de tentar en su casa estaba para torear en Sevilla o en Madrid”. ¿Cómo madura el artista después de una situación como la vivida? “Todo es complejo. Hay que buscar lo positivo. He estado más cerca de la familia. Es preciso canalizar lo negativo hacia lo positivo, que siempre aparece ante la situación más dramática".

“Me llamó Victorino Martín que tenía 200 vacas. Así que cuando acabé de tentar en su casa estaba para torear en Sevilla o en Madrid”

El linarense tiene un recuerdo para los ganaderos. “Han pasado jornadas muy tristes. Ojalá se abra el mercado de las plazas de los pueblos y se puedan lidiar muchos toros de este año”. Y no falta un aliento para los profesionales más vulnerables, banderilleros, picadores, mozos de espadas, ayudas y otros que cumplen su trabajo para el bien de la Fiesta. “Somos toreros, somos cultura, tenemos que torear, nos hemos sentido discriminados, así que no tiene sentido que nos hayan olvidado”. Se muestra un hombre preocupado por el futuro, pero también con un marcado optimismo. “A la gente del toro no le interesa que se le asocie con ningún bando político. Lo importante es ser buen aficionado y nada más”.

Curro está anunciado en Santisteban del Puerto el 16 de agosto, aunque espera ponerse antes el traje de luces. “Al menos tengo una corrida en el horizonte, pero tengo la seguridad de que se irán abriendo las plazas poco a poco y espero estar en muchas de ellas”.

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