Samuel Navalón cortó dos orejas del sexto, un toro al que recibió con cuatro largas cambiadas en el tercio en un emocionante saludo. Faena vibrante, valiente, con retazos de clase y una frescura necesaria en la Fiesta. Un toro extraordinario, noble, repetidor, con clase y hondura. Antes, Navalón había paseado una oreja de peso en su debut en Azpeitia tras una faena muy elaborada por ambos pitones ante un tercero con peligro sordo. Aguantó el valenciano parones y miradas con enorme mérito y firmeza. Estocada algo contraria fulminante.
Daniel Luque calibró al milímetro al noble primero de Loreto Charro en una faena impecable en la que intentó sacar todo de un toro soso que repetía y humillaba pero que se apagó enseguida. Media estocada y ovación desde el tercio. Frente al cuarto, Luque se impuso en otra labor paciente y trabajada en la que destacaron dos series finales una por cada pitón despaciosas y profundas. Una estocada trasera hizo que el astado tardara en doblar y por ello todo quedó en ovación.
La espada y el descabello privaron a Borja Jiménez de abrir la puerta grande. Primero de haber cortado al menos una oreja de peso del segundo después de una faena de mando y poder en la que exhibió tandas de calidad por el pitón derecho. Tampoco acertó con los aceros frente al cinqueño quinto en una labor que tuvo momentos sueltos: naturales pausados y largos, y pases en redondo con mando y mucha clase. Saludó una ovación.
Azpeitia (Guipúzcoa). Jueves 30 de julio de 2026. Toros de Loreto Charro, de juego variado. Daniel Luque, ovación con saludos en ambos; Borja Jiménez, silencio tras aviso y ovación con saludos; y Samuel Navalón, que sustituía a Marco Pérez, oreja y dos orejas. Entrada: Casi lleno.
