Samuel Navalón se fue a la puerta de chiqueros para recibir al tercero. A punto estuvo de ser alcanzado Navalón una vez que recuperó la vertical de la arriesgada portagayola. Momento de mucho riesgo, en las chicuelinas posteriores, en una voltereta afortunadamente sin consecuencias.
También al sexto de la tarde, un tren de mercancías, amplio, hondo, con dos perchas por delante lo recibió a portagayola Samuel Navalón, que salvó el trance pero el toro le hizo hilo hacia las tablas donde resolvió a una mano. Después pegó varios lances con el compás abierto. Clara apuesta de Navalón en Madrid, que no se dejó nada en el tintero.
