Aclarado que no entiendo ni papa de galgos, cosa natural porque no tengo la suerte de conocer ese mundo por dentro, resulta que la cantidad de respuestas -no todas modelo de educación y equilibrio- que ha provocado mi osadía de escribir sobre las tropelías que en él se perpetran, coinciden en que no son cosa de los galgueros sino de quienes les roban los galgos. O sea, que también hay cuatreros de galgos. Alguno me acusa hasta de no tener ni idea de lo que es criar un galgo. ¡Toma! Ni de dar de mamar a una lagartija ni de ordeñar a una hormiga. Pero para abominar de quienes cuelgan galgos de las higueras no es necesario saber criarlos. Insisto en que para mí, quien ahorca un galgo es capaz de ahorcar a un ser humano. Y ahora vamos a lo nuestro.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Ni bisontes ni sardinas
El ganadero se sintió indispuesto mientras se encontraba recuperando las últimas reses perdidas en Gátova,…
Morante de la Puebla, Juan Ortega y Víctor Hernández, protagonistas de la quinta de abono;…
La figura peruana ha sido galardonada con la Gran Cruz de la Orden al Mérito…
Entre los profesionales se pudo ver a Raúl Gracia "El Tato", Jorge Isiegas, Paul Abadía…
En el auto hecho público esta mañana, el TSJ de Aragón acuerda estimar la medida…
El diestro onubense, al que el equipo médico de Santander ha recomendado cuatro días de…