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FERIA DEL TORO

 (Foto: Javier Arroyo)
(Foto: Javier Arroyo)

Luis Bolívar, último trofeo y milagro de San Fermín

El colombiano, volteado aparatosamente por su primero, lidió con solvencia su lote de Miura, hierro que jugó dos toros con opciones de triunfo

jueves 17 de julio de 2014, 11:26h

Esaú Fernández, silenciado en su lote como Javier Castaño, pudo haber tocado pelo de no haber marrado con los aceros ante el buen sexto.

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FOTOS DE JAVIER ARROYO DEL FESTEJO

FOTOS DE LA COGIDA DE LUIS BOLÍVAR

LA OPINIÓN DE PACO MORA: "Dos de seis"

Luis Bolívar ha cortado la única oreja del último festejo de los sanfermines. Lo hizo de su primer toro de Miura -uno de los dos buenos ejemplares del encierro llegado desde Zahariche-, que le prendió de forma muy fea a la hora de entrar a matar. Completaban la terna Javier Castaño y Esaú Fernández, que fueron silenciados si bien el sevillano pudo haber logrado algún trofeo de haber estado acertado frente al buen sexto.

Bolívar cortó una oreja del segundo, un buen toro de Miura que le prendió de forma dramática a la hora de entrar a matar. El toro hizo una buena pelea en varas, entrando por chicuelinas en el tercio de quites tanto Bolívar como Esaú Fernández. El torero brindó al público y después supo darle tiempo y distancia al miureño, que sacó nobleza y embistió con prontitud, sin gran clase pero dando opciones y transmitiendo. Estuvo a gusto con él el colombiano, sobre todo en una postrera serie de naturales citando de frente con el compás abierto. Concluyó con molinetes de rodillas y entró a matar a ley, cobrando una buena estocada y siendo prendido para recibir una auténtica paliza. No fue herido y fue compensado con el trofeo.

Bolívar saludó al salinero que hizo quinto con dos largas cambiadas en el tercio. El colombiano, que salió con un pantalón de monosabio tras haberle destrozado la taleguilla su toro anterior, estuvo por encima de un ejemplar que se movió sin clase y mirando al torero, diciendo poco a los tendidos en sus embestidas. Faena a base de oficio y buena técnica brindada a Los del Río y rematada de estocada que hizo guardia.

Cerró plaza Olivito, el miura que sembró el pánico en el encierro matutino. A la postre fue el mejor toro del envío, pues embistió con transmisión, nobleza y más entrega que sus hermanos. Se movió mucho y bien el salinero, que además tuvo duración. Esaú, que quitó por navarras, puso voluntad en una faena de muleta larga, que pudo haber sido premiada con algún trofeo de no haber sido mal coronada con los aceros. En la segunda entrada a matar sufrió un feo pitonazo en la pechera, arrancándole el toro parte de la camisa.

Esaú recibió a porta gayola al tercero, cuya muerte brindó al público. El de Miura, manejable, tuvo poca transmisión y escasa fuerza y raza. Dejó estar, pero exigía que el torero pusiera mucho. No hubo conexión ni entre el toro ni el torero, ni entre el torero y el público.

Abrió plaza un toro noble, soso, manejable y de poca fuerza. Javier Castaño trató de afianzarlo y romperlo hacia adelante con suavidad, pero en su labor faltó la transmisión. Trató de llegar al tendido con pases rodilla en tierra, fallando después con los aceros. Antes, sufrió un palotazo en una ceja provocado por una banderilla.

El cuarto fue un toro muy deslucido. Frenado, sin pasar, quedándose a la altura de la cadera del torero, tuvo además las fuerzas justas, embistiendo sin recorrido y sin humillar. No tuvo opciones con él Castaño, que se justificó y fue de nuevo silenciado.

Pamplona, 14 de julio de 2014. Décimo y último festejo de San Fermín. Toros de Miura, bien presentados y de juego desigual. Destacaron, por bravos y de buen juego, 2º y 6º. Javier Castaño, silencio en su lote; Luis Bolívar, oreja y ovación con saludos; y Esaú Fernández, silencio y silencio tras aviso. Entrada: Lleno. Saludó Curro Robles tras parear al sexto y destacó lidiando Antonio Chacón.