Cada temporada va subiendo un peldaño, un paso hacia adelante en regularidad. Los resultados de Montealto en 2014 hablan por sí mismos: Sevilla y Madrid, como timoneles del curso, escenarios de dos corridas donde se pusieron de manifiesto las virtudes de esta casa. Y entre las novilladas, pleno. Un gran encierro en Villa del Prado, con indulto de Durmiente incluido, y otro en Guadarrama, sirvieron para demostrar que la simiente y el fondo de esta divisa auguran un exitoso porvenir. Con 150 vacas y más de una docena de sementales, Montealto es un sinónimo de garantía.
- “Si algo me obsesiona es que el toro no se pare. El mío se mueve, pero con clase y con raza. Y no ha sido fácil hacerlo”
- “Lo que más destaco es la entrega de la ganadería en el último tercio. Cuando embiste uno de verdad, es un lujo”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS Nº 1952
(Foto: Julián López)
