www.aplausos.es

EL PALCO

El sofisma antitaurino

¿Es que no sufre un perro mascota que le obligan a vivir como los humanos, en un piso, cuando él quisiera vivir libre en la calle relacionándose con otros perros? ¿O cuando le castran?, porque eso hacen los animalistas

Los antitaurinos han desarrollado un sofisma, es decir, un argumento o razonamiento falso, en el que fundamentan todos sus ataques a la Tauromaquia, y lo quieren imponer a la sociedad, por lo civil o por lo criminal, es decir, por la "bravas", para que nos entendamos.

El sofisma es: El toro sufre durante la lidia, y eso es malo, por tanto hay que prohibir la Fiesta de los Toros.

Pero, como decíamos, esto es falso. Veamos: El toro no sufre durante la lidia. El sufrimiento es un sentimiento de malestar, de encontrase mal, puede tener su origen en un dolor físico importante o en una causa psicológica (por ejemplo la pérdida de un ser querido). El dolor que padece el toro durante la suerte de varas es moderado o menor dadas las condiciones de su sistema neuro-endocrino, y en definitiva toda su fisiología, pues ante una agresión física segrega enorme cantidad de beta endorfinas que bloquean los receptores del dolor, impiden la transmisión de la sensación dolorosa por las vías nerviosas y aumentan la cantidad de dopamina u hormona de la felicidad. Al contrario le produce más deseos de atacar. Por tanto ese dolor físico no es suficiente para llegar a producir verdadero sufrimiento. También se puede llegar al sufrimiento cuando hay estrés muy fuerte y mantenido, que llega a agotar el sistema nervioso, y eso no ocurre en el toro, si acaso al final de la lidia, después de la estocada, ya el organismo del toro no responde y percibe el sentimiento de sufrimiento, pero es durante segundos o pocos minutos. En definitiva el toro es un animal especialmente diseñado para atacar para pelear, y cuando está pelando está haciendo aquello para lo que fue preparado. Lo hace de forma natural, igual que la gacela o la liebre huyen, corren. Luego partimos de una primera premisa falsa.

Pero aun admitiendo que pueda sufrir algo, muy poco, ¿es que no vale la pena haber vivido cuatro años a cuerpo de Rey en la dehesa para ahora luchar unos 15 minutos y sufrir sólo unos segundos? Eso, o no existir.

La segunda era que eso es malo, pero claro si la primera es falsa, ya la segunda no vale. Pero admitamos que fuese valida. La pregunta es, ¿por qué es malo que el toro sufra? ¿quién lo ha dicho? Todos los seres vivos sufrimos desde que se nace hasta que se muere. La vida tiene momentos de felicidad pero muchos de sufrimiento, de dolor y de estrés, simplemente porque la naturaleza lo ha dispuesto así. Los únicos que no sufren son los que no existen. Si no se quiere que el toro sufra pues extingámoslo, que es lo que pasará si se prohíbe el Toreo.

No estoy diciendo que provocarle intencionadamente sufrimiento para verle sufrir sea bueno, o no sea malo, naturalmente que lo es, pero no es el caso. Al toro no se le pica para verle sufrir, se le pica para valorar su bravura y disfrutar con ella, y para que el torero pueda realizar, crear, su obra de arte con la colaboración del toro. Puede que para los antitaurinos sea malo, pero no lo es para los taurinos, y debemos recordar que la ética de ellos no es la única existente, hay otras que deben ser respetadas.

¿Es que no sufre un niño de 6 años cuando se le lleva al colegio? y sin embargo lo hacemos, ¿es que no sufre un perro mascota que le obligan a vivir como los humanos, en un piso, cuando él quisiera vivir libre en la calle relacionándose con otros perros? ¿O cuando le castran?, porque eso lo hacen frecuentemente los animalistas. Ya está bien de hipocresía.

Bien, pues si la dos premisas anteriores son falsas, la tercera queda totalmente anulada, pero ellos, se creen en posesión de la verdad absoluta, de la única ética valida, de la única moral correcta, y por tanto debe imponerse a toda la humanidad sin preguntar, simplemente porque si, porque ellos lo deciden. Evidentemente mentalidad totalitaria, dictatorial lo cual, para mí, denota un perfil enormemente misántropo que les impide relacionarse normalmente con otros seres humanos, y se refugian en los animales irracionales que no protestan, que no opinan, que aceptan todo lo que ellos les imponen.

Esa es la realidad, guste o no guste a los antis, digan lo que digan, y por mucho que pregonen su enorme sensibilidad, su enorme bondad, su amor infinito a los animales, son misántropos, peligrosos para la humanidad y para los animales irracionales.