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FERIA DE BEGOÑA

Ponce, tres orejas, dicta una nueva lección en Gijón

Talavante paseó un trofeo y Castella se fue de vacío

domingo 14 de agosto de 2016, 18:25h

Fotos: JAVIER ARROYO

Tras el paseíllo a los sones del Toreador, la corrida de la víspera de Nuestra Señora de Begoña comenzó, bajo una densa niebla, con Niñato, un precioso jabonero de Juan Pedro Domecq que, protestado por blandear en el primer tercio, fue devuelto por sus constantes caídas. Salió en su lugar el sobrero, Despreciado, del mismo hierro. Se le cuidó en los primeros tercios. El de Chiva lo brindó al público para abrirlo a la segunda raya, imantar al toro a su muleta y cuajar una faena plena de temple, relajo y desmayo sobre las dos manos. Con un público volcado terminó con las poncinas y despenó al noble y fijo toro de una entera desprendida. Dos orejas. Ovación en el arrastre.

Jironado salió en cuarto lugar a la arena del Bibio. Blandeó, cayéndose en unas chicuelinas de Ponce en el quite. En la muleta tiró de técnica, a su altura lo pasó en series con la derecha y, cuando lo afianzó, bajo los sones del Concierto de Aranjuez, hubo una gran serie al natural comenzada con el cartucho de pescao. Sonó un aviso antes de entrar a matar. Dejó una estocada rinconera y cortó una oreja con petición de otra. Silencio en el arrastre y Ponce paseó la oreja entre el clamor de los tendidos.

Calentada la tarde con el triunfo de Ponce, salió el castaño Desenvuelto. En el saludo Castella intercaló una chicuelina de escalofrío para resolver una colada. Lo dejó sin picar y lo cambiaron con dos entradas en banderillas. Emocionante comienzo por estatuarios. Intentó plantear un trasteo de plantas firmes y ligazón que resultó imposible porque el toro, que siempre quiso seguir las telas, perdía las manos en el tercer pase de cada serie. Una estocada caída envió al toro al desolladero. Pitos en el arrastre. Tibias palmas para Castella.

Novillero hizo quinto en el coso gijonés. Acusó justeza de fuerzas provocando algunas protestas. Se enceló en el caballo recibiendo sólo un picotazo. La faena fue imposible por las caídas del de Juan Pedro. Las protestas hicieron desistir a Castella, que mató de un metisaca en los bajos, pinchazo y estocada trasera. Bronca al arrastre. Silencio para el de Beziers.

En tercer lugar se jugó el colorado Ofrenda. Variado recibo de Talavante con cordobinas, verónicas, chicuelinas y el remate del abanico. Se simuló la suerte de varas. Una serie en redondo de rodillas rematada con la arrucina metió al público en la faena. Siguió una serie al natural con uno eterno. El toro empezó a amenazar con rajarse y tiró de fantasía mexicana ligando a una capetillina una vitolina. Con el toro pegado a tablas, hubo otra serie al natural de altos vuelos. Bernadinas antes de dejar un pinchazo hondo que precisó un descabello. Oreja. Palmas en el arrastre.

El castaño Escopetero cerró el festejo. Saludó Trujillo en banderillas tras un primer tercio sin nada que destacar. Talavante se fue a los medios y con el cartucho de pescao se sucedieron dos series de hondos naturales. El toro, justo de raza, se fue apagando y Talavante acortó distancias tratando de agradar. Manoletinas antes de entrar a matar. Pinchazo y estocada arriba. Ruidosa petición de oreja no atendida. Silencio en el arrastre y paradójico silencio para Talavante.

Gijón, domingo 14 de agosto de 2016. Toros de Juan Pedro Domecq, devuelto el 1º por flojo y sustituido por otro ejemplar del mismo hierro. Corrida correcta de presencia, desrazada y justa de fuerza. Enrique Ponce, dos orejas y oreja con petición de la segunda; Sebastián Castella, palmas y silencio; y Alejandro Talavante, oreja y silencio tras petición. Entrada: Dos tercios en tarde fresca y con niebla cerrada. Saludó Juan José Trujillo en banderillas en el 6º.