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ALMERÍA

Emilio Muñoz: “Ahora hay que ser rico para empezar a pensar en ser torero”

El torero sevillano ha participado en el ciclo “El toro en las artes” de Roquetas de Mar

El ciclo Taurino “El toro en las artes” organizado por el Ayuntamiento de Roquetas de Mar contó este pasado jueves con la presencia del torero sevillano Emilio Muñoz quién respondió a las preguntas del periodista almeriense Juan José García.

A lo largo de la misma, el diestro de Triana contó algunos pasajes de su vida y también algunas anécdotas vividas a lo largo de los veinte años que estuvo en activo. En este sentido, Muñoz habló de sus comienzos y de cómo los vivió en su momento y cómo ve ahora lo difícil que es para los más jóvenes, abrirse camino en el mundo del toro, y lo hizo afirmando lo siguiente: “Yo empecé a descubrir con mi padre, que era empresario de plazas pequeñas, el mundo del toro cuando era un niño. Hoy ser torero es una cosa muy complicada porque es una carrera que hay que financiar. Antes los chavales queríamos ser toreros para ser alguien en la vida y para mejorar económicamente, ahora hay que ser rico para empezar a querer ser torero”. Al hilo de ello, Muñoz reivindicó su condición de torero hecho a sí mismo, apuntando durante su intervención: “A mí no hubo nadie que me enseñara a torear, ni siquiera mi padre, lo que sí hizo mi padre fue llevarme a todas las corridas que podía. Siempre me decía que observara a los toreros y me fijara en lo que hacían. Siempre me fijé -cuando era muy joven- en Paco Camino, mientras que mi padre era partidario de Antonio Ordóñez” señalaba.

El diestro recordó durante esta charla-entrevista su debut en la plaza de toros de Madrid junto a Ángel Teruel y José María Manzanares (padre) recordándolo en estos términos: “Fui precoz en el mundo taurino y eso hizo que cuando cumplí 20 años de alternativa me di cuenta que esto ya no tenía sentido. Me presento en Madrid en el año 1980 a confinar la alternativa y no había debutado en Madrid como novillero. Había un grupo de periodistas que tenían una tribuna en el diario Pueblo, y no era muy amigo de Navalón. Me hicieron una campaña donde me miraron con cierto reparo” y destacó en relación con su paso por Las Ventas lo siguiente, “nunca triunfé en Madrid porque no fui capaz, la culpa no la ha tenido ni el viento, ni el toro ni el público. La culpa de que una persona no llegue a dónde quiere llegar es por él. Nunca le eché la culpa a nadie. Es una espina en mi carrera, que ahí se quedara porque yo no voy a volver a torear, lo tengo más claro que el agua”, dijo Muñoz. Además de recordar sus inicios, su relación con Las Ventas, su concepto del toreo y su carrera en el mundo del toro, el diestro también se detuvo para hablar de plazas importantes en su vida como la de Pamplona o Sevilla, al hilo de esta última destacó “no fue fácil abrir la puerta grande y eso me llevó 15 años, no fue de un día para otro”.

El maestro de Triana tampoco quiso dejar pasar la ocasión para recordar la figura de Paquirri, José Cubero “Yiyo”, la de Paco Ojeda de quien se confesó admirador o la de Camino, además de analizar y reflexionar sobre los momentos en los que decidió retirarse momentáneamente del toreo: “Cuando Paquirri cae en Pozoblanco en 1984 y José Cubero al año siguiente en Colmenar, yo decido retirarme al año siguiente. Me retiro porque empecé a darle vueltas a la cabeza y tenía claro que un toro me iba a coger y me iba a matar. Cuando eres un chico joven en el mundo del toro, y te enteras que Paquirri, que era una persona con un gran poderío fuerza, lo ha matado un toro, el mundo se te empieza a tambalear. Al año siguiente cae Yiyo, que curiosamente yo toree el día antes en Calahorra, un pueblo de La Rioja. Cuando acabó la corrida estuvimos hablando y al día siguiente lo mató un toro”. Por lo que respecta a Ojeda, el trianero no dudó en afirmar que revolucionó el mundo de los toros: “Cuando Paco Ojeda irrumpe en el mundo del toro, hubo periodistas que lo llamaron un saco de patatas. Paco irrumpe como novillero y forma un lio tremendo. Toma la alternativa y ahí se oscurece y resulta que llega a Pamplona en una corrida conmigo y deja de torear ese año. Luego vuelve y forma un lio tremendo. Yo he visto toreros mejores, pero Paco Ojeda es el torero que más me ha impresionado”.

Con la perspectiva del tiempo, Emilio Muñoz valoró su carrera asegurando que “es importante las personas que tienes al lado. Llevarte 20 años con tus altibajos en el escalafón taurino no es fácil. Creo que he podido ser mejor torero de lo que he sido. Si yo hoy quisiese ser torero, sería mucho mejor torero de lo que fui. Para ser torero es fundamental la afición. Ahora tengo más afición que cuando quería ser torero. Hay un ejemplo como Enrique Ponce que es un maestro, y que hoy día se mantiene porque tiene una afición que lo supera”.