www.aplausos.es

FERIA DE LA MAGDALENA

Ponce y Roca Rey, broche de lujo en Castellón

Valenciano y peruano, a hombros tras cortar tres orejas cada uno en la última de feria; Manzanares paseó una oreja del quinto tras una labor templada y de buen gusto

domingo 11 de marzo de 2018, 16:44h

Fotos: JAVIER ARROYO

El último festejo de la Feria de la Magdalena comienza con un emotivo minuto de silencio en recuerdo del niño Gabriel Cruz.

Enrique Ponce se inventó una faena frente al primero, un bonito toro castaño tan noble como falto de fuerza y empuje. Lo cuidó el de Chiva desde que salió de toriles, apenas lo picó y en la muleta lo fue sobando, todo muy templado, con esa naturalidad y elegancia propias del valenciano. Sacó con tesón todo lo que pudo y más del toro, a pesar del fuerte viento que resultó muy molesto. Mató de media estocada y se le concedió la oreja. Brindó la faena a Mario Vargas Llosa.

Delirio poncista en Castellón. Dos orejas le cortó al cuarto en una faena a más ante un toro pastueño y con calidad de Juan Pedro Domecq. Templó con suma delicadeza y mimo. Le dio tiempo y pausa, haciendo las cosas siempre muy a favor de un astado muy justo de raza y empuje, al que le costó romper siempre adelante. Ya con el toro entregado a la magia de Ponce, llegaron los momentos en los que acabó rindiendo a la afición. La poncina, el desplante, el arrimón de rodillas buscando el triunfo, el abaniqueo… y la locura desatada. Dos orejas con petición de rabo tras una estocada efectiva.

Manzanares tuvo que bregar contra el vendaval y la falta de casta del segundo toro de la tarde. Salió el de Juan Pedro embistiendo muy bien al capote de Manzanares, que dejó buenas verónicas y una media de buen trazo. Pero se vino abajo en la muleta y nada pudo hacer el alicantino.

Salió Manzanares muy dispuesto y centrado en su último toro de esta feria, al que acabó cortándole una oreja. Faena larga del alicantino a un toro que embistió a media altura y al que supo sacarle su fondo. Fueron claves los tiempos entre las tandas y encontrarle la altura exacta, con los toques necesarios para ayudar a romper adelante al animal. Todo muy ajustado y medido. Bonitos los cambios de mano y los pases de pecho, largos y a la hombrera contraria. Mató de una estocada algo desprendida y cortó una oreja. Brindó la faena a Ponce, en un discurso largo.

Una oreja cortó Roca Rey del tercero de la tarde, un toro noble y con calidad al que logró realizarle una faena completa y variada que conectó mucho con los tendidos. Metió al público en faena desde el saludo capotero y el quite por chicuelinas. A pesar del viento se llevó el toro a los medios, donde empujó un poco más a la muleta. Bajó la mano Roca Rey para torear con largura enroscándose al Juampedro a la cintura, soltando el viaje detrás de la cadera. Buscó al final la efectividad de unos circulares y cambios de mano muy jaleados, cuando el toro se vino a menos. Mató de media estocada y descabello.

Salió espoleado Roca Rey en sexto, al que recibió con una larga en el tercio y meció muy bien los brazos en el toreo a la verónica. Fue más boyante que sus hermanos el de Juan Pedro, que embistió con más celo y transmisión. El mejor del conjunto. Faena que se vivió con mucha intensidad, entre el ¡uy! y el ¡olé!. Levantó al público de sus asientos en un comienzo de faena de escalofrío en el centro del ruedo, sin enmendarse, cambiándose al toro por detrás con sutileza. Surgió el toreo en redondo y entregado del peruano. Mejor sobre la izquierda. Toreo de mano baja y compás abierto, de trazo largo, acompañando la embestida. Faena emocionante, que coronó de una buena estocada. Dos orejas. Antes, se había desmonterado Juan José Domínguez en un tercio de banderillas en el que incluso sonó la música.

Castellón. Domingo 11 de marzo de 2018. Último festejo de la Feria de la Magdalena. Toros de Juan Pedro Domecq, correctos de presentación y nobles en general. Enrique Ponce, oreja y dos orejas con petición de rabo; José María Manzanares, silencio tras aviso y oreja; Roca Rey, oreja y dos orejas. Entrada: Lleno aparente.