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PORTUGAL

Soraia y Joao D'Alva se apuntan al futuro

Buena faena de Luis Silva con un novillo extraordinario de Paulo Caetano

domingo 29 de abril de 2018, 10:49h

Fotos: JOAO SILVA

La primera nota positiva de la novillada del abono de Campo Pequeno fue la respuesta de la afición de Lisboa que, en un espectáculo de jóvenes, cubrió casi la mitad del aforo. Y la verdad es que los muchos espectadores pasaron una noche entretenida, donde sobresalió un novillo de extraordinaria bravura, clase y duración, de Paulo Caetano, además de lucidas actuaciones de algunos nuevos valores, que apuntan alto.

En la parte ecuestre, el triunfo tuvo sello femenino: Soraia Costa, que ya había dejado una gratísima impresión en la pasada temporada, volvió para afirmar que aquello no fue casualidad, sino la marca de quien quiere ascender con fuerza. Practicante, todavía sin alternativa, Soraia lidió con elegancia e intuición torera un novillo de Romao Tenorio, de buena embestida, realizando las suertes con seriedad a lo largo de una faena medida con un punto de vibración, que aumenta sus créditos para el futuro.

Antonio Prates, nuevo en esta plaza, reveló sus buenas maneras buscando el éxito, pero sin redondear. Sufrió una fuerte cogida sin consecuencias, que no le mermó el ánimo, empeñándose ante un novillo que cumplió, de Antonio Silva. Lidia de largo metraje, con altibajos, donde se apreciaron algunas banderillas de buena nota.

Feliz presentación de Ricardo Cravidao, que tiene mucho camino por delante: generó ya esperanzas en su porvenir cuando dejó patente su capacidad como jinete, a la par de una clara tendencia clásica. No todo le salió perfecto, al lidiar con sobriedad un encastado novillo de Vale do Sorraia, que asimismo le permitió consumar varias suertes de mérito.

Los momentos más álgidos de la lidia ordinaria estuvieron a cargo de Joao D’Alva, que toreó con regusto un novillo exigente de Murteira Grave, que tuvo la duración suficiente para propiciar una bella faena, con tandas por ambos lados, diseñadas con naturalidad y un punto de exquisitez, que entusiasmó a los aficionados. D’Alva exhibió potencial.

Sergio Nunes se enfrentó a un astado manso de Sao Torcato, construyendo una faena larga y laboriosa, donde faltó temple. Hubo entrega pero escaso contenido artístico.

El sexto, de Paulo Caetano, fue el novillo de todos los sueños: bravo, noble, repetidor, con clase. Luis Silva rubricó una lucida faena, aprovechando la auténtica máquina de embestir que tenia delante. De las muchas series que instrumentó por ambos lados, destacaron los naturales profundos y los derechazos mandones.

El séptimo fue el más complicado, no dando opciones a Rui Jardim, que no pudo estar más que esforzado. Se encargaron de las pegas de cara los grupos amadores de Moita y Arruda, ambas al primer intento, y de la Tertulia de Montijo, al tercer intento.

Lisboa (Portugal). Sábado, 28 de abril. Novillos de distintas ganaderías. Destacó el 6°, de Paulo Caetano, bravo y con clase. El ganadero dio la vuelta al ruedo. Antonio Prates, vuelta; Ricardo Cravidao, vuelta; Soraia Costa, vuelta; Sergio Nunes, silencio; Joao D’Alva, vuelta; Luis Silva, vuelta; Rui Jardim, silencio. Entrada: Casi media plaza.