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ÁVILA

Morante enamora y susto de Padilla en Arévalo

El de La Puebla corta una oreja a cada uno de sus toros mientras que el jerezano corta un trofeo y resulta cogido; Perera logra un oreja del tercero

sábado 07 de julio de 2018, 20:09h

Fotos: SARA DE LA FUENTE

Al primero de la tarde, de Garcigrande, Padilla comenzó la faena junto al tercio con las dos rodillas. Tuvo mucho fondo y nobleza el toro aunque con las fuerzas justas y con él, el torero de Jerez lució por momentos en un trasteo donde no faltaron adornos y desplantes. Arreció la lluvia en el final de faena y remató su actuación de estocada un tanto desprendida y tres descabellos.

Morante inició la faena de muleta ante el segundo del festejo con ayudados a dos manos como preámbulo de un artístico trasteo, al que le faltó un punto de fuerza al toro. Inspirado y con ganas, el cigarrero, firmó preciosos momentos, mientras escampaban los cielos. Mató de pinchazo y estocada.

Se lució Miguel Ángel Perera con el tercero recibiéndolo a la verónica. El de Garcigrande, un toro mas alto y cuajado que los anteriores empujó en el caballo. Quite de Perera por chicuelinas quien tras brindar al público comenzó la faena de muleta con un cambio de mano en la boca de riego para continuar sobre la diestra. El toro, al igual que los anteriores, se caracterizó por la nobleza y una acusada falta de fuerza, lo que hizo que Perera le diese sitio y distancia para torear por momentos muy bien dejándole tiempo, sin agobios y sin exigencias. Mató de estocada hasta la bola, haciendo el toro hilo con él al sentir la muerte lo que obligó a Perera a saltar la barrera.

En el cuarto, de Juan José Padilla, sobrevoló la tragedia al sufrir el jerezano una dramática cogida recibiendo un fuerte golpe que le arrancó parte del cuero cabelludo. La cogida sobrevino al perder pie en un par de banderillas quedando el diestro conmocionado y siendo trasladado por sus los subalternos hasta la enfermería donde recibió puntos de sutura, siendo traladado a un centro hospitalario de Ávila.

Frente al quinto, de Domingo Hernandez, se lució nuevamente Morante a la verónica en preciosos lances a compás abierto. Lo brindó al público y firmó una faena marcada por el gusto y la elegancia donde el torero -sobre la diestra- fue solemne, al igual que los naturales que provocaron los olés. Finalizó su actuación con unos ayudados por alto y remató la faena de estocada que le valió la oreja con fuerte peticion de la segunda.

Apretó en el caballo el sexto -también del hierro de Domingo Hernandez-, el mejor presentado de la corrida aunque -de nuevo- justo de fuerzas. Ya con la noche caída sobre Arévalo, Perera debió sobreponerse a las pocas fuerzas del animal en un trasteo donde interpretó su toreo con clase y gusto aunque marcado por las condiciones del toro. Aún así, por su entrega, logró arrancar la ovación del respetable. Mató de dos pinchazos y casi entera.

Arévalo (Ávila). Sábado 7 de julio de 2018. Toros de Garcigrande y Domingo Hernández. Juan José Padilla, palmas y cogido; Morante de la Puebla, oreja y oreja con petición de la segunda; Miguel Ángel Perera, oreja y palmas. Entrada: Tres cuartos de plaza. Morante de la Puebla salió a pie en señal de respeto a Juan José Padilla cogido en el cuarto de la tarde.