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La revolera

Una labor ejemplar

Una labor ejemplar sin duda, la que lleva a cabo hace ya muchos años la Televisión de Castilla-La Mancha, puesta en pie por el matador de toros Manuel Amador, con un, cada edición, renovado espíritu de trabajo y amor a la Fiesta de los Toros. “Toreros de Nuestra Tierra” es una ventana abierta a las ilusiones de los muchachos que a través de las Escuelas Taurinas comienzan a caminar hacia el cumplimiento de su bendita locura de ser matadores de toros. El certamen arriba mencionado ha celebrado su final esta tarde de sábado día 4 de agosto en el pueblo toledano de Bargas. El triunfador de la edición de 2018 ha asido un valiente y macizo novillero de la Escuela de Albacete llamado Fran de Vane.

Muy joven, pero con un valor espartano que le nace de lo más profundo, y forma parte esencial de su personalidad torera, así como una capacidad de entrega fuera de lo común, y con un innato sentido del temple, Fran de Vane ha arrollado y subyugado al público que abarrotaba la plaza, saliendo a hombros de esos aficionados entusiastas que todavía creen en el milagro del toreo, y por eso se acercan ilusionados a las plazas de esos pueblos de Dios sobre los que en esta dura canícula llueve fuego del cielo. Nada que ver con las corridas del clavel, con ir a los toros para “enseñarse” o para salir en la foto. Sol y moscas, sudor e incomodidad, que soportan para dar salida a una afición de verdad, capaz de mantener vivo el fuego sagrado de la tauromaquia, y contra la que es imposible que prevalezcan los trampantojos y bajezas de sus interesados detractores, que forman parte –contra contante y sonante- de una tela de araña de oscuros y repugnantes intereses.

Hoy, Bargas ha sido durante dos horas y media la cuna donde nace el toreo. La proyección de lo que iniciaron hace muchos años Manolo Escudero, Gregorio Sánchez, Serranito, José Miguel Arroyo “Joselito”, entre otros, y que ahora continúan El Fundi, Sebastián Cortés, Sergio Martínez y tantos más, que habiendo cumplido con creces su compromiso personal con la Fiesta, todavía se sienten en deuda con ella, y se empeñan en ayudar a que no se rompa el hilo que asegura que la Fiesta siga como una de nuestras señas de identidad más características como españoles.