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VALENCIA

La ganadería de Benavent, víctima del incendio de Llutxent
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La ganadería de Benavent, víctima del incendio de Llutxent

El ganadero de Quatretonda, que ha visto cómo se ha quemado una de sus fincas, defiende el papel de los criadores de bravo en la conservación y protección de los montes

jueves 09 de agosto de 2018, 20:15h
La ganadería de Vicente Benavent, divisa señera en la Comunidad Valenciana y una de las de mayor predicamento en los festejos de bou al carrer, se ha visto afectada de gravedad por los incendios acaecidos en los últimos días en las localidades de Llutxent, Gandia, Pinet, Ador, Barx y Quatretonda, término municipal este último donde pasta la vacada valenciana.

El fuego, que ha calcinado 3.000 hectáreas y ha quemado alrededor de 40 viviendas, ha arrasado la finca de Benavent situada en pleno monte. "La finca principal, que está en el pueblo, no se ha visto afectada; sin embargo, la de arriba, la que está en la montaña que es donde pastan las vacas en invierno, se ha quemado prácticamente en su totalidad", señala apesadumbrado el ganadero. "La carretera está todavía cortada y no hemos podido acceder aún, las avionetas siguen trabajando a estas horas porque todavía debe quedar algún foco en marcha, así que no sé con exactitud el daño pero intuyo, por lo que he podido ver y leer, que se ha quemado todo". Situada a la derecha de Quatretonda, lindando con los municipios de Pinet y Barx, se trata de una cerca "hecha de palos y mallazo y un corral, no hay nada de obra pero lo que hay creo que cuando vaya no quedará nada".

La impotencia se ha apoderado estas últimas horas de Vicente Benavent, que muestra su pesar ante la situación que le ha tocado vivir. "Veía el fuego desde casa. Una catástrofe así afecta económica y moralmente. Es un desastre", reconoce antes de apuntar: "Esto cambia los planes de la ganadería por completo. Esta finca en invierno es de una gran utilidad. En esos meses, las vacas están allí más resguardadas del frío y de la lluvia, cosa que en la finca principal no sucede por las características que tiene. Además, al estar en pleno monte y haber mucha piedra, las vacas hacen más ejercicio y se ponen más fuertes". En condiciones normales, una vez llega el frío, Benavent traslada a ese terreno entre 130 y 150 vacas, sin embargo ahora "si puedo y ha quedado algo, podré subir la mitad como mucho porque no creo que haya suficiente pasto para todas".

Ante un desastre natural de esta magnitud, Vicente Benavent pone en valor el incalculable valor que los ganaderos hacen para el mantenimiento y cuidado de los montes. "Los ganaderos somos los que mantenemos los montes, los que los cuidamos y le damos el trato que hay que darles, sin embargo somos a los que más problemas y trabas nos ponen. Nuestro ganado es el que limpia y hace que se regenere la naturaleza, hacemos un gran favor a los montes pero algunos no parece que lo vean así. No quiero que nos den nada pero da la sensación de que estamos hasta perseguidos. Aquí pasan bicicletas, senderistas, quads, y, a nosotros que mantenemos esto, nos echan a un lado", reflexiona en voz alta.

En su denuncia, Vicente Benavent, prosigue: "Es un problema fundamentalmente de la Administración, de los políticos. Los montes están abandonados y de ellos se acuerdan solo cuando ocurren estas situaciones. Una semana antes y una semana después del incendio, nadie se acuerda. Hay una mala política en este sentido. Esta vez nos ha tocado a nosotros".

ALBERTO GRANCHEL, CON MEJOR SUERTE

Quien ha corrido mejor suerte en esta ocasión ha sido la ganadería de Alberto Granchel, vecina de Vicente Benavent. "Aquí no ha llegado, ni a la finca de aquí abajo -en Quatretonda- ni a la del monte -su cercado está situado a la izquierda de uno de los focos principales del incendio-, ahora por suerte parece que la situación está controlada".

Aunque Granchel no se ha visto afectado, reconoce que han sido días complicados. "Desde la finca veíamos la ceniza, el humo, el fuego… lo hemos tenido encima porque el incendio se ha extendido mucho. Además, el calor que hacía, que ya era mucho, se ha multiplicado debido al incendio. El calor agota a los animales", expone con preocupación.