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FERIA DE SAN MATEO

Victorino y Logroño, un histórico maridaje

Los toros de la A coronada abrirán la Feria de San Mateo de Logroño este martes con Juan Bautista, Manuel Escribano y Joselito Adame en el cartel

lunes 17 de septiembre de 2018, 18:14h

Fotos de los toros reseñados para Logroño: www.victorinomartin.com

Este martes, 18 de septiembre, Victorino Martín inaugurará los sanmateos de Logroño. Sus toros guardan una estrecha relación con la ciudad riojana desde que hicieran su primera aparición en el abono de 1976. “Es uno de nuestros feudos más clásicos. Conservamos un vínculo entrañable con su plaza y con sus gentes. Hay una peña, que se llama Peña 21, que lleva viniendo a casa en el puente de la Inmaculada desde que debutamos. Además de con los aficionados, ha habido siempre también buena sintonía con los distintos alcaldes, presidentes autonómicos… La nuestra es una relación que va más allá del ruedo”, subraya Victorino nada más arrancar la conversación, sucedida en vísperas de lidiar la vigesimotercera corrida de la historia de la vacada en una de las tierras del vino por excelencia.

Hablar de Victorino y Logroño es hacerlo de un sinfín de recuerdos. Exitosos, en su mayoría, “desde la misma tarde de nuestra presentación en el 76”, rememora Victorino. “Aquel día se lidió un toro número 78 que fue tremendo; dos años después Ruiz Miguel cuajó a Vencido, que fue extraordinario, y le cortó las dos orejas tras resultar herido; los dos últimos años saltaron Verdadero y Planteadito, para los que hubo petición de indulto… y cómo olvidar a Molinito, el indultado en 2007 por Diego Urdiales”.

“A mi padre llegaron a ofrecerle un año lidiar en las siete corridas de la feria. Le daban un dineral y un Mercedes, pero tanto él como Chopera entendieron que era una locura”

En efecto, Molinito es, hasta la fecha, la gran cima de la ganadería en Logroño. El toro había sido tentado en el campo sin que ofreciera ningún resultado llamativo en el caballo, motivo por el que desestimaron “quemarlo”. Asimismo, estuvo apartado como séptimo toro en los corrales de Pamplona. Sin embargo, el destino le tenía reservado la cita con Logroño. Aquella tarde Urdiales había entrado en el cartel sustituyendo a Pepín Liria. Ocupaba la vacante del murciano tras haber cortado una oreja a la corrida de Cebada jugada días antes. Afrontaba la cuarta victorinada de su carrera, pero lo hacía en un momento especialmente complicado para él: era solo su tercer paseíllo en dos años. “Molinito fue realmente importante, aparte de por el triunfo que brindó a la ganadería, por revivir a un torero de la categoría de Urdiales. El toro sacó mucha transmisión y, además, nos ligó muy bien, pero, desgraciadamente, se peleó con otros sementales, le partieron una pata y tuvimos que sacrificarlo. Aun así, nos dejó al menos cuatro camadas y le lidiamos productos buenos como el 91-Matacanas, del día de la actuación en solitario de Talavante en Madrid, o el de Paulita en Huesca que se llevó todos los premios”. El de Molinito fue el primer y único indulto de la historia de Logroño, tanto en el coso de La Manzanera como en el de La Ribera.

UN BRIGADA EN LOS TOROS

Victorino ha presenciado en directo casi todas las corridas de su casa jugadas en Logroño. La asistencia a algunas hubo de pelearlas especialmente. “En el año 81 yo estaba haciendo la mili en Madrid, en el ejército del aire. El brigada que tenía era muy taurino y le dije: “Mi brigada, ruego me dé permiso para ir a la corrida que lidiamos en Logroño”; y me dijo: “No, no te doy permiso. Ese día vas a estar de servicio. Tu servicio va a ser conducir mi coche hasta Logroño y venirte conmigo a los toros”. Fue todo un acierto, pues Ruiz Miguel estuvo sensacional con ese toro Vencido, que era astifinísimo, muy encastado, y le dio una cornadita en el escroto. Se quedó en el ruedo hasta darle muerte y le cortó las dos orejas”.

El ganadero hace gala de una memoria privilegiada. “La del debut la vi con mi padre, que estaba muy nervioso. Curiosamente, ni nos sentamos en el tendido ni estuvimos en el callejón. Vimos la corrida a través del hueco que había en la puerta del patio de caballos. Fue una gran corrida, espectacular, la gente lo pasó en grande, sacaron a saludar a mi padre tras la muerte del quinto y, después, al acabar la corrida, se lo llevaron a hombros”. Cuesta imaginar hoy en día un caso semejante: un ganadero en volandas y una terna de toreros marchando de vacío. “No se cortó nada porque las espadas no viajaron certeras, pero eso no impidió que la gente quisiera premiar la importancia de la corrida”, puntualiza orgulloso Victorino.


Urdiales y Victorino junto a su mayoral el día del indulto de Molinito.

El cartel de la ganadería en Logroño se afianzó pronto: “Dos o tres años después del debut quisieron comprarle a mi padre la camada entera para lidiarla en las siete corridas de las que entonces constaba la feria. La plaza, aunque la gestionase Chopera, era propiedad de unos socios y varios de ellos propusieron dar la feria entera con toros de Victorino”. La oferta sería suculenta…, inquirimos. “Ya lo creo -admite Victorino-, le daban un dineral y un Mercedes de regalo. Sin embargo, tanto Chopera como mi padre dijeron que aquello era una locura y finalmente no se llevó a cabo”.

Esos primeros años en Logroño arrojaron también otros datos a tener en cuenta, como las tres corridas que lidió Manzanares, de forma consecutiva, los años 77, 78 y 79. “El primer año estuvo sensacional”, recuerda Victorino. “Cortó tres orejas y bordó el toreo. Recuerdo, también, que aquella tarde se le rompió la espada a Andrés Vázquez matando un toro nuestro. Cayeron los dos, el toro y él: el animal, muerto; y él, con la empuñadura en la mano. Tuvieron que irse al desolladero para recuperar la hoja de la espada”.


Ruiz Miguel, cogido por el victorino del triunfo de 1981.

Ruiz Miguel fue el torero más vinculado a la casa en aquellos años setenta y ochenta. Mató nueve de las once corridas lidiadas en La Manzanera. “Era la época en que nos lidiaba completas las camadas”, apunta Victorino. Ya en La Ribera, quien más veces se ha visto acartelado con las reses de la A coronada es Diego Urdiales: siete de once lleva despachadas, con el indulto de Molinito como principal proeza. Estos últimos años fueron El Cid y Bautista quienes golpearon con fuerza. Ambos lograron el doble trofeo de sendos victorinos premiados en el arrastre con todo merecimiento. “Nuestro historial en Logroño es espectacular: un toro indultado, petición de indulto para otros dos… Además, si el último no llegó a indultarse fue porque yo me negué. Reconozco que Verdadero, aun siendo un gran producto, no me valía para reproductor. No tenía mala reata, pero para sacar un semental hay que ser más exigentes”, admite con humildad.

LIDIAR LA EXIGENCIA

Y hablando de exigencia: el público de Logroño ha tenido, tradicionalmente, fama de duro. Con toreros y toros. “Lo es, pero cuando se le da lo que quiere, se entrega”, matiza Victorino, conocedor, en lo que a él atañe, de que allí se demanda un toro serio, lindero en cuanto a trapío con el de primera: “Dejando a Pamplona a un lado, Logroño es, junto a Albacete, la plaza de segunda donde se lidia el toro más serio de España”, asevera. La exigencia, según Victorino, es fiel reflejo del carácter de la ciudad: “Quizá en los primeros años de La Ribera el público se suavizara un poco con respecto al de La Manzanera, pero al final se recobró la exigencia. Al final sale lo que cada plaza es. Las plazas son como son sus gentes: un reflejo del espíritu colectivo de cada ciudad”.

“Nuestro historial en Logroño es espectacular: un toro indultado, petición de indulto para otros dos… Es una plaza dura, pero cuando se le da lo que quiere, se entrega”

Victorino ha preparado con esmero un año más la corrida de los sanmateos. “La idea es seguir la racha de los últimos años”, avanza. En Las Tiesas han pasado sus últimos días Cuco, Diligente, Venerado, Dirigible, Bostecito y Matinal, todos cárdenos -“menos el 124, que es casi negro”- y todos cuatreños. “Son de familias buenas: Bostecito viene de las bosquimanas; Dirigible, de las dirigidas; Venerado, de las vencedoras, es familia del Verdadero del pasado año; Cuco viene de los cucañeros, como aquel de Ponce en Bilbao en 1999…”. Sólo falta que embistan como se espera de ellos a las telas de Juan Bautista, Manuel Escribano y Joselito Adame: “Tanto Escribano como Bautista son clásicos en nuestros carteles, y Joselito, aunque se haya anunciado menos, es figura en México y ya se sabe que el toro mexicano, de algún modo, es pariente lejano del nuestro”. En efecto, “de algún modo”…

PARTIDA GANADA

Victorino cayó de pie en Logroño. Salió a hombros el mismo día de su debut como ganadero. “El público, que está harto de toros, más o menos nobles, que se paran, que andan a regañadientes, que se arrancan como aburridos de salida, encontró en los “victorinos” la variedad, amenidad e interés de la casta, de la auténtica fiereza, de ese no sé qué del antiguo toro de lidia”, escribía Vicente Zabala en su crónica de ABC sobre aquel primer festejo de la ganadería en la antigua plaza de La Manzanera. “Daba gozo ver repetir las embestidas, acudir con prontitud a cada una de las provocaciones de los toreros. Ese es el toro de lidia”, abundaba el recordado cronista, que añadía: “En mantener lo que nunca se debió adulterar radica el triunfo de Victorino, que lejanos ya los ecos de sus explosivas declaraciones, ha acertado en presentar el toro que el aficionado precisa para no aburrirse (…) Listo, listísimo este serrano, que le ha ganado la partida a todo el taurinismo en buena lid”.

EL ORGULLO DE MANZANARES

Manzanares mató tres victorinadas seguidas en Logroño. En la primera de ellas -año 1977- obtuvo un gran triunfo. Cortó tres orejas y se sacó la espina clavada dos días antes, cuando fue abroncado con su lote de “buendías” y terminó siendo propuesto para sanción. “El Delegado Gubernativo ha propuesto para sanción a Manzanares por falta de respeto a la autoridad”, publicaba Aplausos. Y es que, en la corrida de Buendía, “quiso abandonar la plaza antes de terminar la corrida, para evitarse la bronca final, a lo que el delegado no accedió”. Días después, al salir a hombros y llegar al sitio en que se encontraba el mismo delegado, Manzanares “le dirigió la palabra varias veces, según parece, de un modo despectivo”, relataba la noticia. Cosas del orgullo de los toreros.


Manzanares, triunfador en los sanmateos de 1977.

VICTORINO MARTÍN, EN LA MANZANERA

26/09/1976. 6 toros. Ruiz Miguel (VR), Antonio José Galán y Herrerita. A la muerte del quinto, el ganadero -que tras acabar el festejo salió a hombros con su mayoral- fue obligado a salir al ruedo y saludar la ovación del público.

24/09/1977. 6 toros. Andrés Vázquez, Manzanares (OO-O) y Manolo Arruza. El mayoral fue paseado en hombros junto a Manzanares.

25/09/1978. 6 toros. Ruiz Miguel (VR), Manzanares (VR) y Niño de la Capea.

25/09/1979. 5 toros. Ruiz Miguel (VR-VR), Manzanares y Luis Francisco Esplá (VR). 1 de Felipe Bartolomé.

24/09/1980. 6 toros. Dámaso González (O-O), Ruiz Miguel (VR-O) y Tomás Campuzano. Vuelta al ruedo al 6º.

24/09/1981. 5 toros. Ruiz Miguel (OO) y Tomás Campuzano. Ruiz Miguel, herido leve en escroto y pene en una fuerte voltereta del toro al que le cortó las dos orejas, con petición de rabo. 1 de Murteira Grave.

23/09/1982. 6 toros. Ruiz Miguel (O), Luis Francisco Esplá (O) y Tomás Campuzano (OO).

23/09/1983. 4 toros. Ruiz Miguel, José Antonio Campuzano (VR) y Juan Antonio Ruiz “Espartaco”. 1 de Juan Luis Fraile y 1 de Ortigao Costa.

21/09/1987. 6 toros. Ruiz Miguel (O-VR), Manili y Tomás Campuzano.

22/09/1988. 6 toros. Ruiz Miguel (VR), Roberto Domínguez y Emilio Oliva (VR).

21/09/1995. 6 toros. El Tato, Óscar Higares (VR) y Pepín Liria.

TOTAL:

-11 festejos.

-62 toros.

-13 orejas.

-1 toro de vuelta al ruedo.

VICTORINO MARTÍN, EN LA RIBERA

21/09/2002. 6 toros. Caballero, Padilla y Urdiales (VR).

21/09/2003. 5 toros. Padilla, Urdiales y El Cid. 1 de Criado Holgado.

25/09/2005. 6 toros. Padilla (O), Abellán y Urdiales. Abellán, cornada de 15 cm. en el triángulo de Scarpa.

22/09/2006. 6 toros. Padilla, Fernando Cruz y Salvador Cortés (VR).

21/09/2007. 6 toros. López Chaves, Urdiales (O-OO tras indulto) y Salvador Cortés. Indultado Molinito, nº 265, cárdeno bragado meano, de 568 kilos, nacido en 12/02.

26/09/2008. 5 toros. Pepín Liria, Ferrera y Urdiales. 1 de María Cascón.

25/09/2009. 6 toros. El Fundi, Ferrera y Urdiales.

16/09/2012. 6 toros. Ferrera, Urdiales (VR-OO) y Luis Bolívar.

20/09/2012. 1 toro. Javier Castaño. Participación en corrida concurso de ganaderías. Completaban la terna El Fundi y Antonio Barrera.

17/09/2016. 6 toros. Curro Díaz (O), El Cid (OO) y Ureña. Vuelta al ruedo al 2º, Planteadito, nº 24, negro entrepelado, de 512 kilos, nacido en 12/11.

23/09/2017. 6 toros. Curro Díaz (O), Bautista (OO-O) y Román. Vuelta al ruedo al 2º, Verdadero, nº 90, negro entrepelado bragado, de 517 kilos, nacido en 01/13.

TOTAL:

-11 festejos.

-59 toros.

-13 orejas (dos de ellas, simbólicas tras indulto).

-2 toros de vuelta al ruedo (Planteadito, en 2016; y Verdadero, en 2017).

-1 toro indultado (Molinito, en 2007).

LOS TOROS RESEÑADOS PARA 2018:

11-Cuco.

14-Diligente.

58-Venerado.

83-Dirigible.

108-Bostecito.

124-Matinal.

Fotos: C. BETOLAZA, A. VIARD y ARCHIVO