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La Revolera

Valencia, bastión taurino de España

Valencia ha sido hoy, una vez más, el bastión más rotundo e importante de España en defensa de la fiesta de los toros. El festival organizado por la Fundación Toro de Lidia ha logrado un lleno virtual en la plaza de la calle Xàtiva. Terminado el paseíllo, y sin desliarse el capotillo de paseo, los toreros permanecieron en pie, como todo el público que abarrotaba los tendidos, escuchando emocionados el Himno a Valencia cantado por el tenor Francisco, a los sones de la banda de música que amenizaba el espectáculo. Los ojos de Ponce anegados por incontenibles lágrimas de emoción fueron el símbolo del sentimiento de tantos miles de almas que habían accedido a la plaza para hacer patente su amor a la Fiesta, a Valencia y a España. La verdad es que el grado de emotividad que alcanzó el momento, traspasó las pantallas de la televisión a cuyo través muchos otros miles de españoles presenciábamos el gran momento.

Bohórquez, Ponce, El Juli, Manzanares, Álvaro Lorenzo, Román y el novillero valenciano Borja Collado rayaron a gran altura con siete novillos de distintas ganaderías que, con sus matices, dieron buen juego. Pero eso no era esta tarde lo más importante, lo que primaba, tanto en el ruedo como en tendidos, gradas y andanadas, era ese paso al frente de una afición que tiene más que demostrado que está siempre en la vanguardia de la defensa del toreo. La afición valenciana es consciente de que la Fundación Toro de Lidia puede ser el instrumento que estaba haciendo falta para defender el espectáculo taurino de quienes con tanta saña lo atacan y tratan de borrarlo de la faz de un país que está demostrando que quiere toros, que ama la Fiesta y que no está dispuesto a que cuatro golfantes, en nombre de cosas en las que no creen ni practican, se la quiten.

Valencia ha sido hoy el cogollo de España, y los valencianos han representado, con dignidad y valentía, a todos los aficionados del país, así como a los hombres y mujeres que desean seguir siendo libres, al margen de la insania de los que solo aspiran a ocupar parcelas de poder al precio que sea. Valencia era hoy el espíritu de la España que no se rinde ante la demagogia, la mentira, el odio y la sin razón.