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REPORTAJE

Guapos... y temibles

Partido de Resina abrocha este viernes los festejos mayores del año en Madrid con un encierro de imponente trapío

miércoles 10 de octubre de 2018, 14:01h

Fotos: ARJONA

La última corrida de toros del año en Las Ventas lucirá un hierro muy especial. Los toros guapos de Pablo Romero -desde hace dos décadas, Partido de Resina- saltarán al ruedo de la Monumental en una jornada no menos singular: la de la festividad del 12 de octubre, día de la Hispanidad y de la Virgen del Pilar. Desde Aznalcázar (Sevilla) viajaron el pasado domingo rumbo a la capital madrileña seis toros, tres de los cuales -números 3, 4 y 9- ya estuvieron enchiquerados en los corrales de Las Ventas el pasado 28 de mayo, cuando, en plena isidrada, el festejo tuvo que ser suspendido a causa de la lluvia. “Esperemos que, como dice el dicho, a la segunda vaya la vencida…”, rompe el hielo de la charla el representante de la vacada, José Luis Algora, que sonríe ilusionado en vísperas de tan importante cita. “La suspensión en San Isidro fue la opción más sensata. En el estado en que se encontraba el piso los toreros no hubiesen “estado”, hubieran tomado sus precauciones y al final no hubiese disfrutado nadie. Dio rabia no poder ver la corrida, sobre todo por la cantidad de gente que había viajado a Madrid desde Sevilla, Zaragoza, Palma de Mallorca, Francia…, pero era lo mejor para todos. Fue un jarro de agua fría, ¡nunca mejor dicho!, pero, si ahora el viernes hace un buen día, la espera habrá valido la pena”.

Los toros que estuvieron en Madrid por mayo volvieron al campo y alguno sucumbió al trajín de los traslados: “Esos dos viajes -ida y vuelta- en apenas tres días los animales lo acusaron mucho. Dos llegaron afectados de laminitis -enfermedad que perjudica a las patas- y uno de esos dos, el número 30, que se había quedado de recambio por si hacía falta, se nos murió al llegar a la finca. El otro, un 26, se ha salvado, pero se quedó tan flaco que aún no está con el cuajo necesario como para lidiarlo en Madrid”, admite Algora, que adelanta que espera poder lidiarlo sin problemas el próximo año como cinqueño.

“La ganadería que más corridas lleva lidiadas en Las Ventas y la que más azulejos tiene en el Batán por toros premiados en San Isidro es esta, el último por aquel Joyerito de El Fundi en 1999”

En lugar de esos dos toros, entraron para la cita del viernes otros dos de mucha confianza para el ganadero, los números 10 y 45: “No fueron a Madrid en mayo porque les faltaba un punto de remate, pero ahora, pasado el verano, se pusieron extraordinarios”; sin embargo, la víspera de cargar en el camión hubo que operar de urgencia al toro 10, que había sufrido en las horas previas una cornada y, finalmente, ha causado baja. Pero no acabaron ahí los contratiempos, pues el toro número 1, de imponente trapío, murió hace unos días en una pelea en el campo. "Menudo disgusto nos hemos llevado", confiesa Algora, "el 1 me tenía especialmente ilusionado, tenía un trapío formidable", añade, y avanza: "Por los toros 10 y 1 han entrado los toros 2 y 32. Ojalá los cambios sean para bien. El 45, al menos, sí se mantiene en el encierro titular...".

La corrida final “es muy baja salvo el 2, que es más altito, y seria de pitones como requiere Madrid; pero, a la vez, con unas hechuras muy buenas, en tipo para embestir”, adelanta Algora. “Todos los toros son cárdenos, la mayoría claros, y calculo que los pesos rondarán entre los 510 del menos voluminoso -el citado 2- y los 580/590 kilos de un par o tres que hay más grandones -toros 9, 3 y 32-”, añade.

MENOS ESTRÉS

El trasiego de embarques y desembarques, el regreso de los toros a los mismos corrales en los que estuvieron en mayo, ¿hasta qué punto puede influir en la lidia?, preguntamos al ganadero, quien, contrariamente a la idea general de posibles querencias o resabios, apunta: “No creo que sea negativo, al contrario. Está demostrado científicamente que los animales cuando mayor estrés padecen es en el viaje en el camión, más incluso que en la plaza durante la lidia, de modo que el viaje que han hecho ahora les va a agotar menos porque, al no ser algo nuevo para ellos, el estrés también habrá sido menor y eso influye después en el rendimiento en el ruedo. Influye para bien, claro, porque los toros están más enteros”. En torno a esa tesis, Algora asegura que algunos ganaderos les dan a los animales, cuando son utreros, alguna vueltecita en el camión para, así, cuando llegue el viaje definitivo, el estrés no merme tanto la conducta de los toros. “Con los sobreros pasa algo parecido -insiste-, van de un sitio a otro y, cuando se lidian, nunca se caen. Sacan fuerza porque no han pasado por ese estrés tan brutal de forma reciente como sí sufren los que se lidian tras viajar por primera vez. Para tres de los toros de la corrida de Madrid -números 2, 32 y 45- el de ahora ha sido su primer viaje, pero el resto parten con esa ventaja que comento”.

“Otras veces han puesto con nuestra ganadería a algún torero que ese año lleva toreadas una, dos o ninguna corrida y, evidentemente, con un hierro de este tipo, con la presión añadida de Madrid y sin demasiado oficio, triunfar es una quimera”

En el encierro previsto hay toros con nombres de familias clásicas en la casa. Buen augurio. “Hay un Avefría, también un Nubarrón y un Huracán que son de las ciclones, tormentas… Va un Rosalero que desciende de aquel otro Rosaledo que mató César Girón en Madrid y tiene un azulejo en el Batán al toro más bravo del San Isidro de 1958… Prácticamente la corrida entera viene de reatas consolidadas”. Sin embargo, Algora se muestra cauto, prudente, prefiere no mojarse y evita apostar por ninguno en concreto: “Apostar luego crea conflictos… -admite entre risas- Los toros son melones sin abrir y muchas veces unos te defraudan y otros te sorprenden”.

DE LA TERNA Y LA TEMPORADA

La corrida será lidiada por Rubén Pinar, Javier Cortés y Gómez del Pilar. En mayo figuraron anunciados Ricardo Torres, Thomas Dufau y Javier Castaño, aunque, al causar baja Torres, entró en su lugar Sánchez Vara. “Me encanta el cartel”, subraya el ganadero. “Son tres toreros que este año han dado la cara, los tres están en muy buena forma, están toreando… Otras veces han puesto con nuestra ganadería a algún torero que ese año lleva toreadas una, dos o ninguna corrida y, evidentemente, con un hierro de este tipo, con la presión añadida de Madrid y sin demasiado oficio, triunfar es una quimera”. Particularizando en la ganadería, únicamente Pinar ha matado pablorromeros. “Nos mató una corrida en Tarazona de la Mancha y a un toro que le dieron la vuelta al ruedo le cortó las orejas; y luego nos mató otra en Madrid que se lidió en un mes de septiembre. Salió bastante buena y le tocó un gran toro, muy aplaudido, de nombre Cubanito”, recuerda Algora, que afronta el compromiso esperanzado con el, a su juicio, positivo discurrir de este 2018: “En Nimes la corrida se movió, tuvo su interés y hubo cuatro toros con opciones; la novillada de Sevilla también sacó movilidad y salieron novillos importantes. En la Maestranza, como en San Agustín del Guadalix, los chavales pudieron cortar muchas más orejas de no haber fallado con las espadas. Y el otro día en Villacarrillo hubo de todo: dos buenos, otro regular, uno malo… pero la gente salió contenta, que es lo importante. Al fin y al cabo se vio una corrida seria, bien presentada y diferente a lo habitual”.

ESTRECHA RELACIÓN CON MADRID

La más que centenaria historia de la ganadería con Madrid está plagada de triunfos y acontecimientos. Este viernes el famoso hierro de la boca de horno seguirá alimentando la estrecha relación: “A día de hoy, la ganadería que más corridas lleva lidiadas en la plaza de Las Ventas desde que se inauguró y la que más azulejos tiene en el Batán por toros premiados en San Isidro es esta, el último por aquel Joyerito de El Fundi en 1999. Pablo Romero casi no ha fallado ningún año a su cita con Madrid. Siendo una ganadería de Sevilla, ha sido mucho más de Madrid que de Sevilla”, pondera.

Este 12 de octubre, además, será la primera vez que la divisa celeste y blanca se anuncie en una fecha tan significativa en Las Ventas desde que se inaugurara la plaza en 1931: “En realidad, fuera de San Isidro, bajo el nombre de Partido de Resina, solo hemos lidiado esa de septiembre que comentaba antes y otra en abril”.

¿Le gusta más lidiar a principio o a final de temporada?, preguntamos para concluir: “A final de año los toros siempre están más hechos, cuajados y acostumbrados a su peso. Sus tendones, sus músculos, se han hecho a ese aumento de 130 ó 140 kilos que suele darse en el paso de utrero a toro. Por eso dicen que suele haber más cornadas a partir de agosto y septiembre... El toro se mueve más, tiene más poder, y desde ese punto de vista es mejor lidiar a final de año. Pero, por otra parte, donde nos gusta estar es en la feria. Para lo bueno y para lo malo, San Isidro es el foco taurino de todo el mundo; y si no estás ahí, no cuentas”.

"Si saco yo ahora el toro de los sesenta, me cuelgan"

En el toreo, como en la vida, parece que cualquier tiempo pasado haya sido siempre mejor. La idealización de épocas pretéritas es una constante generación tras generación. En Partido de Resina, divisa con tanta historia, la lucha contra ese axioma es también permanente. “Este año hemos cumplido veinte al frente de la ganadería y desde entonces hasta hoy siempre se habla de recuperarla, parece que no salgamos de ahí”, denuncia dolido José Luis Algora, quien resta pesimismo a los diagnósticos de algunos: “Como sucede en todas las ganaderías, en estas dos décadas hemos tenido muchos premios y varios fracasos también. Hemos lidiado corridas muy importantes, toros sueltos muy buenos, y también corridas muy malas, cómo no. Creo que aquí no se trata tanto de recuperar, como se dice siempre, sino de mantener. Está claro que luchamos por evolucionar e ir a más, pero cuando me hablan de recuperar pregunto siempre: ¿recuperar sobre qué? Porque cuando veo vídeos de corridas de Pablo Romero de los años sesenta y setenta, e incluyo toros de vuelta al ruedo en Madrid, me digo: si saco yo ahora ese toro, me matan por presentación, por juego -caras a media altura, apenas medios pases…- Recuerdo uno de Ordóñez en 1965 llamado Comilón, al que el maestro le cortó las dos orejas, o el Serranito de Paco Camino de 1971, que también se fue sin orejas al desolladero, le dieron la vuelta al ruedo y tiene su azulejo en el Batán, y sé que si echo hoy alguno de esos, me cuelgan”.

Algora continúa su reflexión: “Hay ganaderías que se han adaptado mejor y más rápido al toro actual; y hay otras históricas y antiguas a las que nos es más complicado lograr esa adaptación que piden los toreros de hoy, pero no dejan de tener su bravura, su fiereza y sus singularidades”, afirma, y apunta: “Tampoco es lo mismo que maten tus corridas las figuras que otro tipo de toreros. Además, parece que aquí la culpa siempre la tenga el toro, nunca el torero. Contra todo eso hay que luchar y se vuelve todo mucho más difícil, claro. Pero mientras a la gente le guste y disfrute con nuestro toro -concluye-, nosotros seguiremos peleando”. Nos alegramos.

LOS TOROS PREVISTOS PARA EL 12 DE OCTUBRE

2-Escribano, cárdeno.- José Luis Algora: “Abre más la cara que sus hermanos y es también un puntito más alto que los demás”.

3-Azulino, cárdeno.- José Luis Algora: “Es también bajo y algo más cortito, pero tiene buen cuello”.

4-Camisita, cárdeno claro.- José Luis Algora: “Es un “muñeco”, como suele decirse. Es muy bonito, del aire del que mató Fandiño el día de su actuación en solitario en Las Ventas”.

9-Avefría, cárdeno.- José Luis Algora: “Quizá sea el más serio, sobre todo por volumen. Va a pesar. En mayo ya llegó a los 580 kilos. Va a tener mucha plaza”.

32-Huracán, cárdeno.- José Luis Algora: “Es un toro fuerte, pesador, tiene la cara un poco acodada, para adentro y hacia arriba. Es de mucho trapío. Además viene de un semental Potrico que nos ha dado bien”.

45-Rosalero, cárdeno.- José Luis Algora: “Bajo, más recortado, del tipo del 4. Es serio, de Madrid, pero también muy bonito”.