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Al maquis y al loro
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Al maquis y al loro

Me asalta una triple duda: si Maduro se mudó a Valencia (Españ/ña) o si Ribó se convirtió al bolivarianismo o si los gestores de estas Comunitat y/o ciudad han sido secuestrados por la estupidez del sectarismo más torpe, bufón y alienado. Si quieren convertir a Valencia en un engendro, lo están bordando. Ya sabíamos que esta ciudad y sus mentores políticos andan con el toro tras la oreja, pero lo de los últimos días es cagar pedos. Cagar pedos tiene un gran peligro. Porque no es ni cagar ni peerse, y, por tanto, es como ser padre sin tener hijo alguno o masturbarse sacándose un moco.

No cremar a los gordos u obesos porque contaminan. No cremar a los enfermos de cáncer que hayan sido tratados con elementos radioactivos. O sea, ustedes han sido una mierda y unos parias jodidos en vida, pero no se apuren, que en la muerte los vamos a joder un poco más. No sé cómo no se les ocurrió que tampoco a los que tienen brackets o a los que, como yo, tenemos 800 gramos de titanio en la espalda. No se apuren, que cuando lean esto, toman nota. Cuidado, director Benlloch, que no sé si a resultas de ese accidente en la pierna que tuviste, como lleves por dentro metal, no te creman.

A mí, una vez palmado, me da igual. Pero eso de contaminar es, estadísticamente, una gilipollez supina. Y si hago caso a Forrest Gump cuando decía “tonto es el que hace tonterías”, pues gilipollas es el que hace gilipolleces. Lo de la EMT y la prohibición por decálogo ético de publicidad de toros, caza, etc., además de ser inconstitucional, que lo es y se van a enterar de que lo es, es un ramalazo fascistoide de emplear los espacios públicos para su ideología, eliminando las que no son de su bando.

Están metiendo a la gente al maquis, a la única protesta posible. Porque, hoy por hoy, si Ribó representa no a la paella, no a los toros, no a la siesta y no al flamenco, está representando no a tantas cosas que tocan la fibra. Y si los que deberían salir al paso se miden como Rivera o gentes del PP, al loro. Al loro

Lo que es ya de nota es la campaña de publicidad de la agencia de Risto Mejide. Miren, uno puede soportar estupideces porque cada cual se gana la vida como quiere, puede o aprovecha. Ahora bien, ¿quién es Mejide para aleccionarme o decirle a un español o valenciano cómo y con qué se ha de asimilar el espacio vital llamado España? Eso, tonto Mejide, es fascismo. ¿Qué autoridad moral, qué ser superior, qué dictado regio o similar te reviste de autoridad para decidir a través de qué se ha de recordar o hacer referencia a un país? Decidir eso, además de ser una tontería de un tonto, es fascismo.

Desde cuándo los valencianos han salido a las calles a mostrar que toros, paella (valenciana, por cierto), flamenco y siesta han de arder en la hoguera porque son tópicos de una España rancia. Lo rancio está en ciertas mentes como las de Mejide que, de tan mercenarias, comen paella pero la tachan. Lo grave, después de todo, es que la gente no solo no reacciona, sino que nadie de hostelería, nadie del flamenco, nadie del toro, ha pedido dimisión alguna ni se ha atrevido a ser más allá de educadito. Y peor. Un político como Albert Rivera, con historial fotográfico saliendo en hombros por la puerta grande de Barcelona, algo inusual para distinguir el apoyo de un político al toreo, sale al paso a defender el flamenco, pero se calla con los toros.

Rivera ya se calla con el tema toros. Ya le dieron votos y reconocimiento y ahora está en otro paisaje. No le sale gratis, no crea. Guste o no, acertado o no, habrá quien se pase a Vox. Se pasarán porque ante el bolivarianismo atroz y el manejo esperpéntico y barriobajero del poder, la gente tira al monte. Y en el monte está Vox. Sí. Lo está. Porque están metiendo a la gente al maquis, a la única protesta posible. Porque, hoy por hoy, si Ribó representa no a la paella, no a los toros, no a la siesta (la NASA la recomienda, por cierto, pero como no la recomienda Maduro, pues, ¡ea!) y no al flamenco, está representando no a tantas cosas que tocan la fibra. Y si los que deberían salir al paso se miden como Rivera o gentes del PP, al loro. Al loro.