www.aplausos.es

TEMPORADA GRANDE

México: la faena, de Macías; las orejas, de Andy y Valadez

Saltaron dos grandes toros, uno de José María Arturo Huerta y otro de Arturo Gilio

domingo 25 de noviembre de 2018, 23:30h

Fotos: TADEO ALCINA

Abrió plaza un toro de José María Arturo Huerta noble y manejable que fue de más a menos, puesto que acabó aplomado y agarrado al piso. Andy Cartagena lo enceló de salida con Cuco en una faena dispuesta y en la que todo lo tuvo que hacer el rejoneador. Le tocó el toro las monturas en numerosas ocasiones dentro de un quehacer que acabó diluyéndose por la condición del astado. Falló con el rejón de muerte, siendo silenciado.

Decidido con el capote paró Arturo Macías al segundo, que humilló y tomó bien los engaños de salida. El de José María Arturo Huerta mostró de nuevo su clase y su temple en el quite a la verónica instrumentado por el hidrocálido, que brindó a través de los micrófonos de la televisión a Paco Ureña. Se dobló por abajo en el inicio del trasteo muleteril, ligando varios derechazos con la pierna flexionada de mucho temple y torería. Conectó en las series diestras con el público, con el toro exhibiendo una embestida de categoría por ese lado. La bravura del toro también aloforó por el lado izquierdo, cuajando Macías una gran tanda al natural, con el de Huerta colocando la cara con ritmo y con el mejor estilo del toro mexicano. Faena larga, concluida por manoletinas y varios pinchazos previos a la estocada final que le dejaron sin premio.

Leo Valadez llevó a cabo ante el complicado tercero una faena lidiadora, con recursos, de buen oficio e indudable mérito técnico. El encastado animal resultó duro, exigente, mirón y sin recorrido; y el mexicano, que a punto estuvo de ser prendido en un quite por chicuelinas en el que el toro se quedó debajo en el remate, sudó lo suyo para solventar la papeleta. Lo logró con solvencia. Lo mejor, la gran estocada con la que tumbó al astado.

Andy Cartagena brindó a Alejandro Da Silva a través de la televisión su faena al cuarto, un toro de José María Arturo Huerta muy parado desde los primeros compases de la lidia. Trató de encelar al astado sobre Picasso, un espectacular caballo appaloosa. Hizo toda una exhibición de dominio de las monturas, intentando en todo momento provocar las embestidas. Cruzó la plaza "andando" con otro caballo apoyado sobre los posteriores. Además, hubo adornos del teléfono, varias cortas… y, como mató de un certero rejonazo, fue premiado con un trofeo.

Macías brindó al público su faena al quinto, un toro de Arturo Gilio muy deslucido, que embistió sin rtimo ni clase. Puso tesón y voluntad Macías, pero sin lucimiento. El público le agradeció su arrimón entre pitones en otra labor de excesivo metraje.

Embistió mucho y bien el bonito colorado que cerró plaza, con el que se lució toreando de capa Leo Valadez tanto de salida como en el posterior quite por zapopinas coronadas con una larga cordobesa de rodillas. Tomó los palos el matador, clavándolos con más voluntad que ortodoxia. Brindó su faena de muleta a Urdiales, presente en el callejón, e inició por alto, quieta la planta. El toro fue bravo, pronto, con emotividad en sus acometidas. Y la labor de Leo fue, fundamentalmente, tesonera. La epilogó con redondos y bernadinas. La estocada dio paso a la concesión del trofeo.

México D.F. (México), domingo 25 de noviembre de 2018. Cuatro toros de José María Arturo Huerta (1º y 4º, para rejones) y dos de Arturo Gilio (5º y 6º). Correctos de presencia y desiguales de juego. Sobresalientes los jugados en 2º y 6º lugar. El rejoneador Andy Cartagena, silencio y oreja; Arturo Macías, saludos tras aviso y silencio; Leo Valadez, palmas y oreja. Entrada: 7.500 espectadores. Se tributó un minuto de aplausos en recuerdo del matador de toros Rafael Muñoz "Chito". Los toreros y las cuadrillas dieron una vuelta al ruedo antes de salir el primer toro de la tarde portando una pancarta que anuncia una marcha pacífica que se celebrará el próximo martes en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México en defensa de las tradiciones. El público obligó a saludar a Arturo Macías tras el triunfo del pasado año.