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ENTREVISTA

Sebastián Castella: 'Remonté la temporada en Madrid'
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Sebastián Castella: "Remonté la temporada en Madrid"

Su temporada estuvo jalonada por el hito de la puerta grande de Las Ventas que abrió el 30 de mayo al cortar dos orejas de un garcigrande. Puerta grande ganada con sangre, pero sobre todo con raza y determinación. El otro golpe de autoridad tuvo por escenario Nimes, donde paseó un rabo de un toro de Núñez del Cuvillo. En medio triunfó, entre otras, en Pamplona, San Sebastián, Málaga, Murcia, Guadalajara y en el bastión de su patria francesa

jueves 06 de diciembre de 2018, 18:00h

-¿Cuáles han sido las sensaciones de la temporada?

-Inicié la temporada como uno nunca quiere iniciarla, dejándome en Castellón un toro de Victorino vivo. Por lo que se puede decir que las sensaciones iniciales no fueron muy agradables. Después, en Valencia y Sevilla no hubo triunfos y llegó Madrid. Y ahí sí hubo sensaciones muy buenas, al igual que en Nimes. Se puede decir que a partir de entonces mi temporada comenzó a coger vuelo y hubo triunfos y emoción. En Guadalajara viví las dos caras del toreo, me dejé otro toro vivo, pero al segundo lo cuajé y le corté las dos orejas. Esta ha sido también la temporada en la que toreé mi corrida 1.111, que fue en Mont de Marsan en mano a mano con Ponce, en la que cuajé un toro al que toreé muy a placer. Otra de los hitos de la temporada fue que no quise matar a un toro en Vinaroz. Allí me encontré con un excelente colaborador como fue ese animal, y uno no escoge en qué plaza se lo va a encontrar, ocurrió ese día y mereció que no lo matase. Así a grandes rasgos sería el resumen del año.

-Si le parece nos detenemos en Madrid.

-A Madrid llegué tras un inicio que no era el ideal por el comienzo del que le hablaba antes. Por lo que tocaba arreglarlo. Ya en la primera tarde pude sentir buenas sensaciones cortando una oreja de un toro de Jandilla. En la de Garcigrande viví momentos para los que hay que estar preparado. El toro me cogió de forma muy dramática porque me pudo hacer muchísimo más daño del que me hizo. El tema estuvo en volver a la cara del toro por cómo estaba de mermado. Sinceramente estaba muy mal. Después se vio que tenía dos costillas rotas además de la cornada en el talón. En ese momento no podía andar, pero había que hacer el esfuerzo de venirse arriba y echarle raza al asunto. No fue la faena soñada porque en Madrid he tenido otras mejores, me refiero en plan artísticamente. Aunque el toro tuvo cosas buenas, se vino muy a menos. Pero afortunadamente me dio opciones y pude remontar la temporada.

-Un año más sus actuaciones en Francia estuvieron cosidas con el hilo del triunfo.

-Torear en casa es algo que te da una responsabilidad más grande. Mi casa es Francia en general y da gusto presentarme allí y tener esa emoción de ir a mi país, en donde están mis raíces para disfrutar toreando y hacer disfrutar a tanta gente que vive allí el toreo de forma tan especial.

-La temporada no arrancó bien, sin embargo se puede decir que acabó de fábula con el rabo de Nimes.

-Hay dichos para todo. Está el que dice que los gitanos no quieren hijos con buenos principios o aquel otro de que quien da primero, da dos veces. En mi caso, esta temporada, fue por el palo del primero y lo importante es que remonté la temporada y la terminé muy bien con ese rabo. Para mí es muy importante Madrid, por el respeto y el cariño que siento por esa plaza. El tema es que ahí remonté bien y la terminé en mi país de la mejor manera con ese rabo.

-¿Es Sevilla la asignatura pendiente?

-Si se refiere a que no he salido por la Puerta del Príncipe podría ser así, pero no creo que sea mi asignatura pendiente porque he estado dos veces a punto de abrirla al cortar dos orejas a un mismo toro. Sinceramente, si algún día tiene que llegar, llegará. Es algo que anhelo, pero no quiero ponerme una meta porque eso sería atrasarme. Y si no ocurre, pues no pasa nada porque ha habido muchas figuras del toreo de época que no la han abierto. Insisto que me gustaría porque además vivo en Sevilla y es una plaza y una afición que es punto y aparte.

-¿Qué toro de esta temporada ha cuajado como sueña?

-El que más a gusto he toreado es el de Vinaroz. No sé si es el toro soñado porque soy tan perfeccionista que nunca estoy conforme del todo, pero sí me hizo sentir cosas muy bonitas que me hicieron sentir el toreo. Por eso no lo quise matar, porque se merecía el indulto. También disfruté mucho con el de Nimes y el de las dos orejas de Guadalajara.

“El bombo ha sido algo muy bueno para la Feria de Otoño. En San Isidro, si vamos todos, y yo iré encantado”

-¿Qué tal ha sido la relación con su compatriota Simón Casas en los despachos?

-Muy buena. Simón es un gran profesional con el que espero seguir mucho tiempo. Yo soy de la opinión de que cuantos menos cambios, mejor. Con la cuadrilla he estado casi quince años con la misma y en cuanto a apoderados he tenido pocos a lo largo de mi carrera.

-¿Qué opinión le merece la idea que expresó su apoderado de llevar el bombo también a San Isidro?

-Yo estaba de vacaciones cuando lo dijo -ríe-. Ahora ya en serio, ha sido algo muy bueno para la feria de Otoño. Mi opinión es que si todos vamos, yo iré encantado. De hecho fui de los primeros toreros que dio cancha a los jóvenes.

Polémica en Vinarós

La controversia del indulto está siempre presente. Sebastián Castella la ha vivido en primera persona esta temporada al negarse a matar a Lujoso de Buenavista en Vinarós, el 24 de junio: “El presidente escudó su decisión de no permitir el indulto que pidió toda la plaza diciendo que en plazas de tercera no se puede indultar. Curiosamente dos días más tarde, en Sanlúcar de Barrameda indultó un toro El Juli. Digo esto porque sería interesante que se unificaran los criterios. Para un indulto no solo puede ponerse el acento en el caballo de picar. Hay que fijarse en las bondades del toro, en sus cualidades. Eso también hay que saberlo ver. Por cierto, que el presidente dijo que no me iba a multar y sí me multó porque al final de temporada me llegó la multa, que he pagado”.

Fotos: JAVIER ARROYO