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MÉXICO D.F. (MÉXICO)

Un apabullante Roca Rey obra el milagro en la Guadalupana

Una gran faena del peruano salva en el último toro un festejo de cuatro horas de duración que estuvo marcado por el escaso juego de los astados

jueves 13 de diciembre de 2018, 04:44h

Fotos: PLAZA MÉXICO

Roca Rey se llevó la corrida Guadalupana celebrada en la plaza de toros México, el peruano levantó los ánimos de un público que llenó el numerado en el último de los ocho toros de otros tantos hierros que compusieron el encierro. El ejemplar de Jaral de Peñas, con calidad, fue el mejor de la tarde y Roca Rey supo aprovechar sus bondades para construir una faena de una soberbia seguridad, temple y trazo largo. Puso el embudo en ebullición desde los primeros compases en un ramillete de gaoneras dejándose llegar el toro desde lejos sin moverse del sitio que remató con una revolera y una brionesa. El público, que estaba sumido en la decepción tras un festejo maratoniano -duró cuatro horas-, despertó ante el apabullante valor del peruano. Después consiguió mantener la emoción durante la faena desde el inicio de rodillas en los medios con un pase cambiado hasta las bernadinas finales citando de lejos. Mató de estocada fulminante y paseó las dos orejas. En su primero, el peruano no llegó a acoplarse con un toro de Villa Carmela con movilidad pero algo brusco en sus embestidas.

Alrededor de 40.000 espectadores se congregaron en La México al reclamo de Morante de la Puebla, Joselito Adame, Sergio Flores y Roca Rey en uno de los carteles estrella de la temporada en el coso capitalino. Las tablas y el ruedo estaban decorados para la ocasión por el artista Rivelino y antes del paseíllo sonó el Ave María. Después los cuatro protagonistas fueron sacados a saludar en una cariñosa ovación del respetable.

Fotos: TADEO ALCINA

Morante de la Puebla no pudo desplegar lo mejor de su tauromaquia en la Monumental mexicana, escenario de grandes obras del sevillano en años anteriores. Apenas unas pinceladas con el capote dibujó en su primero, un toro de Xajay remiso en la muleta y con el que el de La Puebla del Río tampoco llegó a apostar. Abrevió ante el desencanto del público. Su segundo, de Teófilo Gómez, que fue protestado de salida por su presentación, fue devuelto por flojo. El sobrero de Los Encinos embestía siempre a media altura y salía desentendido de cada muletazo. Imposible el lucimiento. Morante terminó abroncado.

Joselito Adame hizo el paseíllo con una cornada sufrida apenas cuatro días antes en el campo todavía reciente en sus carnes y el hidrocálido cuajó una meritoria tarde que no llegó a redondear. Con su primero, un toro manejable de Santa Bárbara, se mostró maduro y capaz. Destacó toreando sobre la mano izquierda. No mató bien y saludó una ovación. Estuvo firme con el descastado de Barralva.

No tuvo opciones Sergio Flores, que mostró sus ganas y ambición, sobre todo con el tercero, de Los Encinos. La espada le dejó sin premio. Con el séptimo, de Campo Hermoso, manso y complicado, tuvo que abreviar.

MÉXICO D.F. (México). Miércoles, 12 de diciembre de 2018. Corrida Guadalupana. Toros, por orden de lidia, de Xajay, soso; Santa Bárbara, manejable; Los Encinos, rajado; Villa Carmela, sin clase; Teófilo Gómez, fue devuelto y en su lugar (5º bis) se lidió un toro desclasado de Los Encinos; Barralva, deslucido; Campo Hermoso, manso; Jaral de Peñas, con calidad. Morante de la Puebla, pitos y bronca; Joselito Adame, ovación con saludos y silencio; Sergio Flores, silencio en ambos; Roca Rey, silencio y dos orejas. Entrada: Alrededor de 40.000 espectadores. El ruedo y las barreras estaban decoradas por el artista Rivelino. Antes del paseíllo sonó el Ave María. Los toreros fueron sacados a saludar una ovación antes de comenzar el festejo. Los cuatro matadores hicieron entrega de unas llaves simbólicas a los afectados del terremoto que sufrió México en año pasado como escenificación de las viviendas que se han construido con la recaudación que se obtuvo de la corrida celebrada para tal fin en la pasada edición de la corrida Guadalupana.