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EMPRESARIOS

Maximino Pérez: 'Hay que trabajar el ingenio'
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Maximino Pérez: "Hay que trabajar el ingenio"

Administrador de la empresa Maxitoro

domingo 10 de febrero de 2019, 10:47h

Maximino Pérez es de esos empresarios taurinos que se toman como ejemplo de profesionalidad, dignidad y pasión por lo que hace. Con esas premisas ha logrado, a lo largo de estos ya veinticinco años en el sector, conseguir el respeto de profesionales y aficionados. Sirva como ejemplo la gestión de sus dos plazas, Illescas y Cuenca, que ahora gozan de una salud espléndida. Acaba de presentar la Feria del Milagro con un cartelazo y ya está volcado en mantener la “Champions” de Cuenca con la categoría de estos últimos años.

Acaba de presentar la Feria del Milagro de Illescas. Dos festejos. Una corrida de toros el 9 de marzo con Morante, Manzanares y Roca Rey; y un festejo de rejones al día siguiente con Sergio Galán, Leonardo Hernández y Lea Vicens. ¿Un nuevo “milagro”?

-La puesta que se está haciendo por parte del Ayuntamiento y de la empresa merece un cartel así. Es el tercer milagro que hacemos, con el objetivo de que haya muchos más y convertir esta cita en una feria a medio plazo de tres o cuatro días para seguir evolucionando y creciendo.

-¿Cuándo puede llegar ese día?

-Es difícil saberlo porque no es cuestión de hacer carteles o ferias porque sí, deben tener una solvencia, una base que es la que estamos construyendo ahora… Por ejemplo, la corrida de rejones se va a instaurar ya este año porque la venta y reservas de entradas van a muy buen ritmo. Si se asientan estos dos festejos y la respuesta de la gente es la que esperamos, en dos o tres años habrá un tercer espectáculo si es que así lo demanda el público.

-Contratar a tres figurones de la talla de Morante, Manzanares y Roca Rey no debe ser nada fácil.

-Resulta difícil en una plaza como esta, que es muy cómoda pero con una capacidad reducida para la media de localidades donde torean este tipo de toreros, es decir, plazas de más de 10.000 localidades, cuando en Illescas caben unas 5.700 personas. Por eso hay que ajustar el presupuesto y renunciar a los beneficios para que el día de mañana podamos recoger la cosecha de una buena siembra.

-Resulta arriesgado.

-Mucho. Se encarece el espectáculo y para soportar todo ese gasto hay que acabar el papel. Pero tengo fe en que el día de mañana Illescas se convierta en una feria de referencia.

-El factor riesgo siempre está presente en el empresariado taurino.

-La inflación que hay en el sector taurino está por encima de cualquier otro. En la industria taurina, desgraciadamente no tenemos esas ayudas como otras actividades como el cine, teatro u otros ámbitos de la cultura sí tienen. Tampoco la queremos, pero sí deberíamos regular los gastos en este tipo de eventos porque lo que provocan es que haya menos y que la gente se vaya desconectando más de la Fiesta, cuando lo que necesitamos es justamente lo contrario, que existan más clientes que acudan a las plazas de toros. Así que no nos queda otra que trabajar el ingenio y saber dónde tienes que sembrar. Illescas es un buen sitio para ello.

-¿Cuáles son las propuestas para regular esos gastos a los que se refiere?

-La principal es que estamos necesitados de valores nuevos, que salen de las novilladas. Todos esos festejos menores habría que regularlos, porque no puede ir un chaval a una plaza de tercera a torear con todos esos gastos que tiene, no habría que pagar tanto como se paga de seguridad social… si no lo regularizamos, es un espectáculo inviable. Han desaparecido muchas novilladas con y sin picadores y eso es un riesgo muy grande porque estamos cortando el futuro a los toreros, que es un sector importante de este negocio. Si seguimos con esta dinámica va a ser difícil que salga un torero y a los hechos me remito, porque en la última década, solo ha irrumpido como primera figura Roca Rey. Necesitamos que cada año salgan dos o tres toreros frescos para que el aficionado tenga interés en ver algo nuevo.

BALANCE DE 2018

-¿Se quedó satisfecho con el resultado de la pasada temporada?

-Hago un balance bastante positivo. La Feria del Milagro supuso la reaparición de Pepín Liria cortando dos orejas a un toro de José Vázquez y hubo un triunfo importante de El Juli. En Cuenca hubo otra reaparición, la de Jesulín de Ubrique, además de faenas importantísimas como la de El Juli al toro del indulto o la de Garrido a un toro de Román Sorando. Pero como cada año, apareció el agua.

-Esta vez en Cuenca donde, por cierto, salió muy cabreado. ¿Qué pasó?

-Luchamos todo un equipo para que en “la Champions” de Cuenca no se suspendiera un festejo. Estábamos cubiertos con un seguro muy alto, por lo que nos podríamos haber cruzado de brazos. Hicimos todo lo contrario, en contra de nuestros intereses económicos, y sorprendentemente hubo algunos aficionados, afortunadamente minoritarios, a los que les hubiese apetecido suspender el festejo, que arrancó con polémica y acabó siendo posiblemente la tarde más importante de la feria, gracias a El Fandi, Álvaro Lorenzo y José Garrido.

-La reaparición de Jesulín supuso un bombazo mediático al que no estábamos acostumbrados. Salía usted en televisión casi a diario.

-Fueron 460 minutos en total los que salimos en los medios de comunicación nacionales. Todos sabemos lo que cuesta un minuto en televisión. Hubo un sector de la prensa no especializada que quiso ensuciar la reaparición de quien fue máxima figura en los 90 y afortunadamente salió todo sensacional. La repercusión a nivel mediático, para nosotros, para Cuenca y para la feria fue muy relevante.

“Quiero convertir la cita del Milagro de Illescas en una feria a medio plazo de tres o cuatro días y que sea un referente. Hay que seguir creciendo”

-Al finalizar la feria, hizo unas declaraciones con la intención de vender su empresa, Maxitoro.

-Fue un calentón momentáneo pero sí es verdad que estaba negociando la venta con una empresa extranjera y con otra francoespañola, pero no llegamos a ningún acuerdo. Estaba casi todo cerrado, pero algunos flecos no encajaban y por eso preferí no venderla. Mi idea no es vender Maxitoro, ni mucho menos, porque es una empresa con 25 años de historia, posiblemente una de las empresas más solventes que hay actualmente a nivel económico y de experiencia, y todo eso tiene su valor, apetecible para muchos que quieren iniciar sus andaduras en este mundo porque los contratos con Cuenca e Illescas son muy largos. El principal fleco es que que las gestiones de ambas plazas fueran como tenían que ser, y esas garantías no me las daban, no quería que en tres años fulminaran todo el trabajo hecho en Illescas y Cuenca. No me lo puedo permitir porque al final somos personas y no quiero que me señalen ni a mí ni a mis hijos y que la buena labor que hemos hecho a lo largo de estos años no quiero que se vea ensuciada por alguien que venga a especular. Ese es el principal problema que había para la venta. Si hubiese sido de otra forma, posiblemente no estaríamos hablando.

-¿Le apetece ampliar el mercado?

-Nada. Estoy muy a gusto en mis dos plazas y como todos sabéis, no me presento a concursos de otras plazas… tengo otros negocios que me van bien y no me puedo dejar. La inflación en el sector empresarial taurino es muy complicada como para trabajar en él y el tiempo que te quita por las horas que uno le dedica, no compensa económicamente y al final, coges una balanza, analizas tu vida familiar, profesional y calidad de vida y muchas veces te preguntas, ¿qué pinto yo aquí? Pero desgraciadamente me gusta mucho y soy de los pocos que pueden decir que le va bien a todos los niveles, que la empresa no da pérdidas y que ha subsistido a todas estas crisis que hemos tenido. Seguimos teniendo la misma solvencia de siempre.

La bajada del IVA, una ayuda para la inversión

Le preguntamos a Maximino Pérez por la bajada del IVA en el sector empresarial y si ese beneficio ha repercutido en el aficionado en forma de bajada de precios en las entradas. Esta es su explicación: “Ha sido algo importantísimo porque pagar un 21% es una barbaridad. Cuando hace cinco años hubo esa subida del IVA, no lo repercutí en el precio de las localidades que llevaba en aquel momento y lo hice público, así que esta bajada tampoco ha repercutido y lo que supone es una inyección para invertir en mejores carteles y en un mejor marketing y publicidad”, explica sobre esta reducción que el anterior gobierno aprobó en el año 2017. El sector aplaudió esta medida que supuso para la Fiesta en general un respiro económico.


La Champions de Cuenca

No va a variar la estructura de la próxima feria de Cuenca, que estará compuesta por cuatro corridas de toros, una de rejones y un festejo de recortes. “Desde el 2007 no ha cambiado la estructura, ha mantenido los festejos. Vamos a seguir así, tenemos muy buena salud. Somos la tercera plaza de España en número de abonados y este es el camino. Tan mal no lo estaremos haciendo cuando la media de asistencia está por encima de la media de cualquier otra plaza de esta categoría”, explica Maximino.

¿A quién está convenciendo para reaparecer este año en Cuenca?, le preguntamos. “¡Uf!”, exclama. “El listón es muy alto, cuando acabas una feria así no sabes qué inventarte para el año siguiente, para ilusionar a todos los fieles que tienes en “la Champions”. Algo habrá que hacer distinto porque no me gusta lo convencional. Todos estos inventos vienen porque no hay valores nuevos, caras nuevas que el aficionado tuviera interés en ver. Si los hubiese, no estaríamos pensando en reapariciones. Cuando le sirves un plato en la mesa a alguien, primero le tiene que entrar por los ojos y luego gustarle. Eso difícilmente se hace y yo he tenido la suerte de conseguirlo con muchas reapariciones. Espero que se me ocurra otra cosa que no sea una reaparición, y si lo es, que sea buena”.