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Carta a Victorino
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Carta a Victorino

Estimado Victorino Martín, ganadero y presidente de la Fundación Toro de Lidia:

Has abierto, en el seno de la expresión democrática, el Senado, el debate sobre el que nadie ha querido hablar y, sin embargo, es uno de los más importantes que tiene este país. Silenciado y oculto sin saberse las razones, el cambio social (cultural, territorial, geográfico, ecológico, legal, moral y económico) que se ha iniciado con el animalismo es uno de los problemas más acuciantes de España. Muy lejos de ese discurso de noria “toros sí” o “toros no”, que solo es la cortina de humo que tapa el asunto, la cuestión es si la ideología animalista sobre el bienestar animal es compatible con el bienestar de los españoles y de la sociedad mundial.

Lógicamente, Victorino, dejaste caer o intuir parte del problema. No se trataron asuntos propios del negocio animalista: las transnacionales de las mascotas. No se abundó en un mensaje vital: que ecologismo y animalismo están en las antípodas. Que España y el planeta necesita más y mejor trato ecológico, cuyo mayor y más perverso enemigo es el animalismo. Ni se dijeron dos cosas básicas: una, que el propio Senado que te dio la palabra es una expresión de la democracia que va a desaparecer: con el 92% por ciento de los españoles viviendo en las grandes ciudades en el año 2045 (datos de INE) la representación territorial no tiene sentido; y otra, que el populismo urbanita financiado por el animalismo busca la creación de las Grandes Ciudades en detrimento de lo rural y ecológico por razones de ideología y mercado. No había tiempo para tantas cosas. Personalmente, el contenido del discurso, Victorino, fue reconfortante. No es agradable acuñar periodísticamente términos ya usados abiertamente como “mascotismo” y “animalismo” con argumentos y datos desde hace quince años y tener que esperar a que a la Fundación llegues tú, uno de “lo rural”, para recogerlo como argumento.

Enhorabuena doble pues al fin se ha apartado como prioridad el discurso semi urbanita del sector urbano de la Fundación. Los discursos urbanos solo forman parte de la corrida (y no de todas) y el argumento rural incluye a toda la tauromaquia y nos hermana con los hermanos también perseguidos: las gentes de campo, de lo rural, muchas de ellas sin haber pisado jamás un plaza de toros. Enhorabuena, porque se ha abierto un debate que ha de continuar. Mi más sincera enhorabuena.

Mira de nuevo, Victorino, a Ortega y Gasset. Como tantas veces ha sido el toreo, la Tauromaquia, quien se ha adelantado a ofrecer a la sociedad un resto: qué queremos hacer, qué queremos ser respecto a la relación hombre/animal. Y este debate enfrenta a quienes, siguiendo teorías viejas malthusianas que han sido recogidas por ideologías varias como el comunismo, el nazismo, los distintos imperios colonizadores como el británico y sus sociedades de conservacionismo de zonas (un día habrá que hablar de dónde parten las reservas naturales de tierra en manos de la WWF que alcanzan ya a casi un 8% del territorio mundial, zonas geoestratégicas en manos de empresas), pretenden variar el actual modelo de relación humano/animal/naturaleza.

Te reitero la enhorabuena y, como ya te consta, sabes que la batería de datos contrastados logrados en quince años de trabajo, sobre huella ecológica en España, relación dehesa y huella ecológica, déficit ecológico de España y saldo ecológico de la dehesa, impacto negativo y en progresión creciente de la huella ecológica de las prácticas del animalismo, legislaciones de “bienestar animal” amparadas por el mercado del este ramo… están a tu disposición y a disposición de la Fundación. Tenemos la fortuna, Victorino, de tener un trabajo acumulado que nadie en la sociedad española lo tiene. Es nuestra única ventaja en este asunto.

Y será el toreo y su ruralidad, Victorino, quien desenmascare a las multinacionales del “animalismo”, la WWF, Greenpeace, gestores de los parques naturales que solo son zonas estratégicas de materia prima y recursos en propiedad de las grandes transnacionales. Lo que oculta el animalismo. La lectura política y social, Victorino, ayuda. Preveo una eclosión a la baja del podemismo sobre el que cabalga el animalismo. Pero cuidado porque este es un movimiento que medio acepta de forma irresponsable Ciudadanos y, por supuesto, el PSOE. Una vez más, gracias por acoger una argumentación que nadie hacía caso y que ya comenzaba a causar frustración. Enhorabuena.