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SAN BLAS Y LA CANDELARIA

Escribano triunfa en el interesante debut de Miura en Valdemorillo

La corrida de Zahariche no dio facilidadades pero permitió a Escribano mostrar su profesionalidad y Moral cayó herido aunque permaneció en el ruedo

domingo 10 de febrero de 2019, 17:39h

Fotos: JAVIER ARROYO

La afición respondió con buena afluencia al debut de Miura en Valdemorillo. Una ovación reconoció la presentación del cárdeno primero: alto, fino, largo. Cabeceó en exceso en el peto. Manuel Escribano vio su falta de recorrido desde el saludo capotero. El quite fue por chicuelinas. En banderillas acortó el toro el viaje pero Escribano no se amedrentó con tres pares en todo lo alto. El mejor, el segundo, de dentro a fuera. Inició con un cambiado por la espalda, de mucho mérito pero quizá inadecuado para el comportamiento mostrado. El toro desarrolló su falta de recorrido, en el tercer muletazo se quedaba corto. Le sorprendió en dos ocasiones comprometiéndole. Después salió con la cara alta, desentendido en los últimos compases. Escribano porfió con actitud en una prolongada faena. La estocada cayó en lo alto.

Otro tipo tuvo el segundo, también ovacionado de salida. Ancho de sienes, ofensivo y alto en su morfología. Pepe Moral estuvo muy decidido: lo recibió con una larga cambiada pegado a tablas. Se puso rápidamente a torear a la verónica. El toro se venció hacia dentro en una verónica por el pitón izquierdo arrollando al sevillano. Sin poder apoyar la pierna continuó la lidia y quitó por chicuelinas con una bella media. El toro, muy desrazado, no permitió el lucimiento y tampoco puso grandes problemas. Moral hizo un esfuerzo mostrando mala condición física tras el duro porrazo del miura. La estocada baja llegó tras un pinchazo. Palmas al pasar a la enfermería.

El cárdeno oscuro que hizo tercero fue alto y agalgado. Ancho de sienes y ofensivo en su cornamenta. Manuel Escribano le dio una larga cambiada de rodillas en el saludo. El astifino Miura recortó en banderillas pero Escribano resolvió con espectacularidad. Se celebró sobre todo el quiebro en los medios. El toro apuntó mansedumbre. Escribano trató de jugar con los terrenos para quitarle la marcada querencia. En el arranque de la faena se coló con peligro. La virtud del miura fue la obediencia y la movilidad. Escribano lo aprovechó inteligente hasta que el toro se sintió podido y se rajó del todo. Escribano lo pudo con determinación. La estocada cayó en la cruz. Cortó la primera oreja.

Volvió Pepe Moral sin chaquetilla y con la pierna izquierda vendada sobre la taleguilla. También el brazo derecho a la altura del codo. El cuarto castaño de Miura fue voluminoso. Tuvo alzada y seriedad. Se quedó corto desde salida. Desarrolló sentido pronto, Moral trató de buscarle las teclas pero resultó muy difícil por su reservado comportamiento. Midió y escatimó cada arrancada. Con los aceros no lo vio claro el sevillano. Resultó ovacionado al pasar a la enfermería por segunda vez.

El cinqueño que salió en quinto lugar portaba en su atlética morfología 600 kilos. Un pavo venido de Zahariche. Se volvió como un rayo tras la portagayola de Escribano que se libró de milagro. Los delantales tuvieron mayor mando que plasticidad. Fue el toro de Miura que mejor respondió en el caballo: se arrancó de largo y empujó en las dos ocasiones que se le puso en suerte. Esa condición galopona favoreció también el tercio de banderillas en el que Escribano se lució con su entrega habitual. De mucho riesgo el tercer par de poder a poder. Manuel Escribano puso todo de su parte en el último tercio. El toro fue noble pero algo soso en su embestida. El sevillano tiró de recursos para aprovechar las dormidas embestidas. Le funcionó la espada con espectacularidad. Le concedieron la oreja que le abrió la puerta grande.

No pudo salir a estoquear al sexto Pepe Moral. Un tren de Miura muy ofensivo. Una herida en el codillo delataba la pelea con sus hermanos en los corrales antes del encierro. Escribano lo recibió con la disposición que marcó toda su tarde. En banderillas lo bordó con su par sentado en el estribo y al quiebro. En el primer muletazo se coló y después mostró su dura condición descastada sin opción a triunfo. Resolvió con profesionalidad y ganas. Ovación de despedida.

Valdemorillo (Madrid), domingo 10 de febrero de 2019. Tercera de la Feria de San Blas y la Candelaria. Toros de Miura, bien presentados, de juego desigual y con falta de casta en su conjunto. Manuel Escribano, ovación tras petición, oreja, oreja, y ovación en el que mató por Moral; Pepe Moral, palmas y ovación. Entrada: Tres cuartos