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SEVILLA

La elegancia de Manzanares salva Resurrección

El torero alicantino corta la única oreja de la tarde; El Juli y Roca Rey se marchan de vacío ante una corrida de Victoriano del Río que apuntó sin terminar de romper

domingo 21 de abril de 2019, 18:39h

Fotos: ARJONA

El toro que abrió el festejo fue aplaudido de salida. Bien presentado, astifino, alto de agujas. El Juli lo saludó con lances a la verónica templadas. Se enceló con el caballo en la primera vara y recibió mucho castigo. Brindó la faena al Premio Nobel Mario Vargas Llosa. Llegó el toro noble a la muleta pero con pocas fuerzas. El Juli administró bien sus embestidas con sus tandas limpias con la derecha. Por el pitón izquierdo acusó la falta de fuerzas y la faena perdió vibración. Mató de una estocada y un golpe de descabello.

El segundo, un toro cinqueño pasado, manseó desde su salida al ruedo. José María Manzanares lo saludó con lances de capa muy elegantes. Tomó dos puyazos y huyó a los terrenos de sol. Daniel Duarte y Luis Blázquez saludaron tras un buen tercio de banderillas. El manso no se empleó nunca, tuvo bondad por el lado derecho y fue descompuesto por el izquierdo. El alicantino estuvo dispuesto, trató de sujetarlo con la mano baja, pero el animal se fue siempre de la suerte. Volvía a los cites del alicantino pero los muletazos no podían tener ligazón. Por el pitón izquierdo fue más complicado. Mató de estocada caída.

El tercero de la tarde, correcto de presencia, no permitió el lucimiento de Roca Rey con el capote. El toro entró dos veces al caballo y en ambas ocasiones el picador levantó la vara y fue castigado. Llegó a la muleta con un viaje corto. Roca Rey lo recibió por alto y el de Victoriano dobló las manos. Faena valiente y de poco brillo con un toro cada vez más soso y de poco recorrido. Mató mal, de tres pinchazos y una estocada.

El cuarto, toro bajo y rematado, embistió bien al capote de El Juli en las verónicas del saludo. Se picó en dos varas en las que cumplió. Quitó el matador por chicuelinas y cordobinas. Se dobló por bajo al comienzo de la faena y el toro embistió con pujanza. Conforme avanzó la faena perdió brío hasta acabar muy soso. El Juli exprimió al animal en una faena de entrega aunque el de Victoriano del Río siempre echó la cara arriba y deslució la labor del torero.

El quinto salió adormilado a la plaza y fue protestado. Menos toro de presentación, lavado de cara, cumplió sin excesos en dos varas. José María Manzanares lo entendió a la perfección en una faena de muleta que comenzó a media altura para seguir con tandas de derechazos plenos de elegancia, rematados con pases de pecho casi circulares muy estéticos. También templó al natural en pases en los que citó con los vuelos. De mitad de faena en adelante bajó la mano en una labor más arrebatadora. Mató de estocada en la suerte de recibir.

El sexto, toro alto de agujas, acusó pocas fuerzas. Buen quite por chicuelinas de Roca Rey. Fue un toro noble y de viaje corto. Comenzó con estatuarios y siguió con tandas de derechazos que no fueron lucidos por la sosería del animal. Acortó las distancias y se metió entre los pitones en un momento de emoción que fue recibido con opiniones enfrentadas. Acabó con bernadinas valientes. Escuchó un aviso antes de entrar a matar. Lo hizo de una estocada caída. Petición insuficiente.

Sevilla, domingo 21 de abril de 2019. Toros de Victoriano del Río, en general bien presentados. Noble sin fuerzas, el primero; manso, el segundo; soso, flojo y a menos, el tercero; descastado y flojo, el cuarto; noble aunque justo de raza, el quinto; noble y soso el sexto. En conjunto, una corrida noble, justa de raza y floja. El mejor, el quinto. El Juli, ovación con saludos y silencio; José María Manzanares, silencio tras aviso y oreja; Roca Rey, silencio y ovación con saludos tras aviso. Entrada: Lleno de “No hay billetes”. Saludaron tras parear al segundo, Daniel Duarte y Luis Blázquez.