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VALENCIA

Rafael Cañada: “Una cosa está clara: voy a andar”
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Rafael Cañada: “Una cosa está clara: voy a andar”

“Los médicos se muestran esperanzados porque ven que tengo mucho ánimo, y ese ánimo se lo debo a todos mis compañeros de Valencia, que se han portado de una forma extraordinaria conmigo", asegura el banderillero

viernes 17 de mayo de 2019, 14:21h

El banderillero Rafael Cañada continúa hospitalizado en el centro de rehabilitación de Levante, donde se recupera favorablemente de la lesión medular que sufrió en la novillada de la Virgen de los Desamparados de Valencia.

Tras hablar con él, la primera noticia es su buen estado de ánimo: “Me encuentro fenomenal”, asegura. “El proceso está siendo estupendo. He tenido la suerte de ponerme en unas manos mágicas, de los tres mosqueteros de la plaza de toros, que me han dejado la herida perfectamente limpia desde el principio”, cuenta agradecido.

La cornada le provocó una lesión nerviosa en la médula espinal que los médicos observaban con detenimiento para evaluar su evolución y determinar la posibilidad de realizar una intervención. “A día de hoy ya me han quitado los drenajes, una buenísima noticia, que va a permitir que dentro de poco, cuando no presente ningún riesgo de infección, puedan intervenir los médicos de neurocirugía para poder operar la columna vertebral desde la L3 hasta la L5, que son las que están dañadas”, explica Cañada.

Preguntado por la trayectoria que podría tomar la evolución de la lesión, Rafael Cañada explica: “Lo que está claro y es esperanzador es que saben que voy a andar, lo que no sabemos todavía es cómo ni cuándo, pero es cuestión de tiempo. Andar, andaré”.

Desde el primer momento el banderillero francés se ha mostrado tranquilo y animado, lo que está ayudando a su recuperación: “Los médicos se muestran esperanzados porque ven que tengo mucho ánimo, y ese ánimo se lo debo a todos mis compañeros de Valencia, que se han portado de una forma extraordinaria conmigo. Puedo decir que desde las ocho de la mañana hasta las doce de la noche estoy perfectamente acompañado, tanto para asearme como para pasar momentos graciosos; también montamos tertulias taurinas en la habitación del hospital”, señala.

Sus expectativas de futuro van un poco más allá y ya ha hecho planes para cuando abandone el hospital: “Me gustaría, cuando empiece a andar, visitar un poco Valencia. He empezando visitando el hospital y ahora me gustaría visitar la ciudad”, bromea. Y ahí estará Valencia para recibirle.