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El Palco

Sabia frase de un sabio maestro

La sabia frase no la ha dicho un político, ni un filósofo, ni un escritor ni ningún personaje de los que habitualmente están, un día sí y otro también,en los medios de comunicación, en la mayoría de las ocasiones por razones intranscendentes y para decir estupideces.

La sabia frase la ha dicho un sabio que, además, es torero, y las dos cosas las es desde que tiene uso de razón, pues siendo prácticamente un niño, el crítico taurino Gonzalo Carvajal le apodó "El niño sabio de Camas" tras debutar, sin caballos, en Zaragoza. Todos los aficionados ya saben que se trata del maestro Paco Camino, y la frase la ha soltado, de forma clara y contundente, en una entrevista publicada el 20 de mayo por el diario El Mundo, realizada por Zabala de la Serna. Al preguntarle lo que piensa sobre el animalismo, contestó: "Corren tiempos de adoptar perros y abandonar a los padres en las residencias de ancianos". Reflexión que no puede ser más sencilla, más simple, más rotunda y más verdadera; es algo que está a la vista de todo el mundo, pero lo ha dicho él.

Vivimos en una sociedad cada vez más trastornada mentalmente, más idiotizada, más superficial, que ha perdido todos los valores que de verdad valen la pena moralmente, todo lo que siempre se ha considerado virtud, y en cambio a lo contrario se da importancia. Políticos corruptos, mentirosos, inmorales a la vista de todo el mundo, y sin embargo se les vota y se les aplaude. Hoy día aquello que dijera Aristóteles de "Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego", no se tiene en cuenta, se ignora totalmente. La felicidad solo se busca en lo puramente material.

Nadie conoce a un científico que se deja la vida por un sueldo más bien corto, trabajando para lograr avances en la medicina, en la física, en la química, en definitiva para mejorar la calidad de vida de la humanidad; nadie conoce a miles de hombres honrados que trabajan 18 horas al día para sacar adelante una empresa y crear puestos de trabajo; pero todo el mundo conoce, e incluso aplaude, a políticos corruptos que no han dado un palo al agua en su vida, a deportistas y gentes del cine defraudadores, a degenerados que tampoco han aportado nada útil a la sociedad y que van a la televisión para contar sus miserias e indignidades.

Y dentro de esta sociedad hedonista, degradada, tenemos a los animalistas, que adoptan a un perro, a un gato o cualquier otro bicho en el que se gastan un dineral, pero a sus padres los abandonan, en el mejor de los casos, en una residencia, pues a veces los dejan en una gasolinera "porque no pueden atenderles", según dicen.

Hemos llegado, estamos ya inmersos en un mundo insustancial, idiotizado y desvergonzado hasta límites inimaginables en el que como decía el filósofo colombiano Nicolás Gómez Dávila, "se censura al que se rebela contra el envilecimiento", un mundo que deshumaniza al humano y humaniza a los animales irracionales. ¡Hay que estar zumbado, chiflado, majareta, o como prefieran, pero totalmente desequilibrado mentalmente!

Maestro, Camino, ¡siempre fue usted un sabio, un inmenso torero y siempre habló claro, llamando al pan, pan, y al vino, vino! Hombres de su categoría cada vez quedan menos en esta España nuestra, rota por todas partes, y en la que los corruptos, los inútiles, los bigardos y los delincuentes campan por sus respetos.