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NOVILLADA NOCTURNA

Oreja para Uceda Vargas y Solalito en Sevilla

Los seis novilleros actuantes dejaron una noche de mucho nivel ante los erales de Villamarta

viernes 12 de julio de 2019, 11:00h

Buen ambiente en la segunda novillada de promoción y mejor nivel de los noveles que hicieron el paseíllo en la Maestranza. Se lidió un lote de erales de Villamarta muy justo de presentación y de buen juego en general. Acusaron mansedumbre varios de ellos, pero salvo los rajados tercero y quinto, casi todos repitieron con embestidas claras en la muleta.

Uceda Vargas demostró que tiene el oficio de torero bien sedimentado. Al manso primero le quitó las querencias con dos toques por bajo para sacarlo al centro. Allí se la dejó colocada para ligar tandas de muletazos de buena factura. El eral respondió al proyecto de Uceda, que dejó en evidencia su cabeza clara y sus maneras toreras muy correctas. Solo le sobró el feo detalle de tirar la espada para las luquesinas. Lo mató bien y paseó una oreja con justicia.

Manuel Rueda fue un chaval animoso que recibió a su eral con una larga, para después quitarse las zapatillas sin motivo aparente. El banderillero Francisco Monroy resultó herido. Se enfrentó a un buen novillo al que hizo una faena meritoria con tandas de derechazos bien planteados y resueltos. Le costó más acoplarse con la izquierda, cosa que logró en una tanda de mérito en la que logró embarcar las arrancadas vibrantes del villamarta. El único defecto que se le observó fue que su toreo fue siempre algo mecánico y poco relajado. Rueda tiene mimbres. Un pinchazo le quitó el trofeo.

El chiclanero Christian Parejo, pequeño de cuerpo pero con raza torera, se dedicó a dar chicuelinas de salida a su novillo. Fue mansito y corretón, y Parejo estuvo habilidoso para conseguir muletazos voluntariosos cerca de las tablas. No acertó con la espada.

El alumno de la Escuela de Sevilla Antonio Romero dibujó alguna verónica con buen gusto. Este cuarto eral desarrolló movilidad que rayó en el genio. Romero se esforzó para alcanzar el lucimiento en una labor algo farragosa y con varias cogidas sin consecuencias. Acabó con ayudados de buena expresión aunque de nuevo fue atropellado. Lo mató a la primera de forma fulminante y se pidió una oreja por la alegre concurrencia.

El marroquí de la Escuela del Campo de Gibraltar, Solalito, fue la gran sorpresa de la noche. Un chaval espigado que ya en las verónicas se estiró con lances de calidad. Colocó tres pares de banderillas con gran espectacularidad. Su novillo fue manso y la faena transcurrió en las tablas. Solal Calmet, que así se llama, mostró reposo, toreo de figura erguida y muñecas bien engrasadas, mucha quietud y temple en las telas. A su aquerenciado animal le hizo una faena con derechazos de mano baja con mando y temple. También tiró la espada para acabar con luquesinas. Lo mató de una estocada y paseó una oreja de peso. Debe estar en la final.

El malagueño Rafael León recibió a su eral pasada la medianoche. Tras una portagayola se dedicó a dar chicuelinas. A su berreón oponente, que embistió mucho, lo recibió con buenos estatuarios. Se vislumbró que su toreo es de buen gusto en la primera tanda de derechazos. También apuntó maneras con la izquierda, pero lo mejor fueron los sensacionales pases de pecho de León. La faena perdió consistencia al embarullarse, pero dejó detalles toreros por la forma de moverse por la cara del novillo. Mal con la espada. Rafael León debe perfeccionar muchas cosas, pero también tiene mimbres.

Sevilla. Jueves 11 de julio de 2019. Nocturna. Novillada sin picadores. Erales de Villamarta, justos de presentación y de juego variado. Con fondo encastado, hubo mansos y otros muy boyantes. Destacaron el 1º, el 2º y el 6º. Uceda Vargas (Escuela Municipal de Tauromaquia de Camas), oreja; Manuel Rueda (Sevilla), vuelta al ruedo tras petición; Cristian Parejo (Chiclana de la Frontera), palmas tras aviso; Antonio Romero (Escuela de Tauromaquia de Sevilla), vuelta al ruedo tras petición; Solal Calmet "Solalito" (Escuela Taurina de Campo de Gibraltar), oreja; Rafael León (Escuela Taurina de la Diputación de Málaga), silencio tras aviso. El banderillero Francisco Monroy resultó herido al parear al tercero y fue atendido de una "contusión en pie izquierdo en región posterior nivel del calcáreo. Se recomienda estudio radiológico", según reza el parte médico.