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El Palco

Las figuras deben enfrentarse

Cuando en el toreo coinciden en el tiempo dos o más grandes figuras, estas se enfrentan en el ruedo; los aficionados y los públicos en general desean verles en la plaza, ante el toro. Eso ha sido así siempre o casi siempre.

De los que yo he visto, todos se enfrentaron excepto Antonio Ordóñez y El Cordobés, en el siglo pasado, y en este José Tomás y Enrique Ponce, entre los toreros a pie, y de los rejoneadores, Hermoso de Mendoza y Diego Ventura.

Y, ¿por qué no se han enfrentado las figuras citadas? Pues lo analizaremos seguidamente:

Antonio Ordóñez y El Cordobés no se enfrentaron (solo torearon juntos un festival en Quismondo) porque, aparentemente, no quiso Manuel Benítez, aunque en realidad el que no quiso fue Antonio Ordóñez. Me explicaré detalladamente y para ello expondré lo que le oí directamente a Benitez: Él no tenía ningún inconveniente en torear con Antonio Ordóñez, al contrario, lo deseaba, pero Ordóñez pedía cobrar exactamente lo mismo que El Cordobés, y este decía que eso no podía ser porque el que llenaba la plaza no era Ordóñez, sino él. Creo que llevaba toda la razón del mundo. Si Ordóñez hubiese querido de verdad torear con El Cordobés, hubiese aceptado la realidad, es decir, ganar menos porque generaba menos dinero en taquilla.

En la actualidad tenemos el caso de Enrique Ponce y José Tomás. ¿Por qué no se enfrentan? No lo sé exactamente; de hecho, en la primera época de Tomás, antes de ponerse en figurón, torearon juntos bastantes tardes. Lo que sí sé es que Ponce ha dicho varias veces que desea enfrentarse a Tomás sin hablar de dinero, y también sé que José Tomás ha quitado a Ponce de carteles en los que iban a enfrentarse -según se ha publicado- sin tener en cuenta el dinero. Luego de aquí se deduce que es Tomás el que rehúye a Ponce; él sabrá las razones. Los dos son grandiosos toreros, aunque con tauromaquias muy diferentes, como es lógico, y los aficionados nos quedaremos sin verlos frente a frente en el ruedo.

Algo parecido pasa con Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura. Ventura ha dicho en múltiples ocasiones que desea enfrentarse a Hermoso de Mendoza, pero este le evita como al fuego. ¡Por algo será!, y ese algo no es, con toda seguridad, el dinero, como ocurría entre Ordóñez y Benítez.

Ahora bien, el caso de José Tomas merece un análisis aparte. Él solo llena las plazas -aunque dos o tres tardes al año- pero también las llena Roca Rey y muchas tardes. Además de ellos está Paco Ureña, triunfador absoluto de Madrid. No cabe duda de que los aficionados, y los públicos en general, querían ver en el mismo cartel a los tres, o por lo menos a Jose Tomás y a uno de los otros dos. Estoy seguro, y creo que también Vds. lo estarán, de que si no se acartelan juntos no será por impedimentos de Roca Rey o Ureña. Si José Tomás se arrima y se queda quieto, los otros lo hacen igual o más. José Tomás se puso en figurón con muchísima verdad delante del toro, pero Roca y Ureña aportan, al menos, la misma verdad que aportó Tomás en su día, y además se dejan televisar; no obligan a comprar un abono entero para verlos. No obstante, también entiendo la postura de José Tomás, pues realmente cada corrida suya es como cuando una gran figura retirada reaparece para una sola tarde. Él ahora no está en figura, está en mito. Y lo que no podemos negar es que en su día revolucionó el toreo, poniéndose donde no se ponía nadie, y lo pagó con su sangre. Quiero decir, que su aportación a la tauromaquia ha sido muy amplia y valiosa, por lo que debe ser considerado, en nuestra opinión, como un torero grandioso, revolucionario, de época, de los más grandes que ha habido.

¡Es una pena que no podamos verle, en el mismo cartel, con Ponce, Roca Rey o Paco Ureña! Con todo lo que se ha hablado sobre la nula relación Ponce-Tomás, ¿se imaginan Vds. lo que sería un mano a mano entre ambos y televisado para todo el mundo taurino? ¡Soñar es muy barato!