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BENLLOCH EN LAS PROVINCIAS

Con licencia para soñar
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(Foto: Aranda)

Con licencia para soñar

Después de lo visto, lo de este jueves debe ser el comienzo de una hermosa competencia. Hay licencia y motivos para soñar y si hay lógica, ese cartel merece un sitio en las Fallas

viernes 26 de julio de 2019, 14:01h

Se cumplió el guion. Felizmente. La novillada de ayer estaba montada sobre un sueño, el lanzamiento de una pareja de novilleros de la tierra que debía competir para levantar lo que las modas, las distracciones empresariales y el sistema estaban marchitando: la pasión y la curiosidad por el toreo. Se encontraban por primera vez en el escalafón de plata dos toreros de casa, Borja y Polope, diferentes y con un claro gen competitivo. Funcionó la fórmula. No llega a ser por la maldita espada y se van los dos por la puerta grande. La tarde tenía el elemento añadido de un torero foráneo, El Rafi, el contrapunto para evitar cualquier sospecha de chauvinismo y dar credibilidad al desenlace.

Los novillos tuvieron una presentación más allá de lo que la costumbre, y la lógica, reserva para un acontecimiento de esta índole. Fue un encierro de Zacarías Moreno serio, bien armado, con respeto y, al final, con menos calidad de la que suele mostrar esta ganadería pese al excelente lote de Rafi. La competencia entre Borja y Polope se sintió desde el primer momento. Eso sí, se le vio más presionado a Borja que a Polope, como si le pesase la responsabilidad de mantener el liderazgo de su promoción. Sin querer dar consejos -para eso tiene a sus apoderados- creo que debe defender su condición con sus cualidades: el coraje, la disposición y la chispa. La parsimonia no es lo que le ha traído hasta aquí ni creo que sea su mejor arma. En sus dos novillos buscó -hay que agradecérselo- la templanza con el capote, esas maneras que le dieron vuelo y categoría las pasadas Fallas. Su primera faena fue a más y brilló más cuando más atacó. Solamente el mal uso de la espada -tiene valor para matar mejor- le privó de cortar oreja.

En su segunda faena apostó a la épica y ahí se vio al mejor Borja Collado. Una voltereta impresionante le llevó del ruedo a la enfermería; y, su coraje, de la enfermería al ruedo con una brecha en la cabeza. En ese tramo de la faena, sobre la mano izquierda, toreó con mucha sinceridad y dominio. Primaron la emotividad y la entrega y el público que se enganchó al momento Borja, solicitó una merecida y sufrida oreja.

El contrapunto estilístico de Collado es Polope. Torero más vertical, de pausados movimientos, con regusto de torería en todo cuanto hace, registros a los que ayer añadió las muestras de valor necesarias para demostrar que el proyecto tiene futuro. Bordó los quites y, sobre todo, las medias verónicas tuvieron rango de torero mayúsculo. Su primera faena -al novillo más complicado de la tarde- se basó en pinceladas sueltas realmente exquisitas. Lo mató de una estocada y cortó una oreja. Su segundo trasteo tuvo rango superior. Firme la planta, muy vertical, relajado, ligó muletazos en un palmo de terreno. La reacción del público, cada muletazo era un ole rotundo, marcaba claramente la dimensión de su toreo. En este caso, un bajonazo con la espada le dejó sin trofeo. Se le despidió con una fuerte ovación. En el ambiente flotaban sensaciones de lo más halagüeñas. Está permitido soñar.

El Rafi, más hecho que sus compañeros, torero muy físico -lo que no esconde sus buenas maneras- cuajó faenas de menos a más con el mejor lote. Cuando controló su instinto de ataque su toreo se atemperó y cogió calidad. Con la espada recetó dos estocadas de las que será difícil olvidarse, la primera al encuentro, de una contundencia espectacular, y la segunda en la suerte de recibir igualmente sincera a más no poder. Ambas con el pecho por delante. Pero el momento de la primera pedía a gritos bronce, un Benlliure que lo inmortalizase. Ambas fueron definitivas para que le concediesen una oreja de cada novillo, lo que le franqueó la puerta grande.

Después de lo visto, lo de ayer debe ser el comienzo de una hermosa competencia. Hay licencia y motivos para soñar y si hay lógica, ese cartel merece un sitio en las Fallas.

CRÓNICA PUBLICADA EN LAS PROVINCIAS EL 26/07/2019