www.aplausos.es

FERIA DE BEGOÑA

Magisterio de Ponce y triunfo de Perera en el epílogo de Gijón

Manzanares estuvo a gran altura en una tarde en la que sólo los aceros impidieron a los valencianos salir a hombros

domingo 18 de agosto de 2019, 18:44h

Fotos: JAVIER ARROYO

Abrió plaza Enrique Ponce que se fue a los medios toreando a la verónica y remató con una media. Comenzó a llover mientras el de Parladé cumplía en dos encuentros con el caballo.Por la derecha, a media altura comenzó su labor. Fue bajando la mano y apretando más al toro a medida que avanzó la faena. Se adornó con esos trincherazos que termina como molinetes. Solo dejó una tanda al natural. Lo mató de una estocada entera y desprendida. Con la petición en el límite de la mayoría cortó una oreja.

Se lució Ponce al veroniquear al cuarto, primero flexionando la pierna y luego abriendo el compás. Remató con dos medias en la boca de riego. Cumplió el toro en el peto. Justo de fuerza deslució las primeras series de Ponce. A media altura lo fue confiando mientras la banda arrancó con La Misión. Con el magnetismo de su muleta lo fue pasando por ambos pitones en series aplaudidas. Sufrió un desarme en las poncinas. Insistió en la suerte y junto a unos ceñidos derechazos llegó el delirio. Aún toreó al natural de frente antes de entrar a matar. Pinchó por dos veces al intentar matar y dejó una entera desprendida. Realizó una aplaudida vuelta al ruedo.

Con una acompasada media cerró Manzanares el recibo por verónicas. Saludó Suso en banderillas después de un leve castigo en el caballo. El alicantino fue pulseando la rebrincada embestida del toro de Juan Pedro con largo trazo y rematando con pases de pecho de pitón a rabo. Por ambos lados fue cuajando un trasteo largo e intenso. Pinchazo, aviso y estocada en las péndolas. Saludó desde el tercio y se ovacionó al de Juan Pedro en el arrastre.

Peleó con la cara arriba en el peto el quinto y salió suelto. Le cogió rápido el aire Manzanares y ligó un gran serie con la derecha. Empezó a protestar el toro y Manzanares le aplicó la medicina de la muleta baja. El toro cada vez se fue poniendo más a la defensiva. Manzanares, todo ganas, siguió insistiendo pero ya no tuvo el mismo calado. Metisaca, pinchazo y estocada desprendida, necesitó el toro para doblar.

Recibió Perera al tercero con verónicas de rodillas y luego ya en pie siguió templado por verónicas y chicuelinas. Derribó Hoguero al picador. Se mostró variado en el quite con chicuelinas, tafallera, caleserina, saltillera y revolera. Saludó Javier Ambel en banderillas y debería haberlo hecho también Curro Javier por la lidia. De escalofrío fueron los dos péndulos de rodillas en los medios. Encastado y repetidor el toro, el extremeño toreó a placer en redondo sobre la mano derecha a los sones de Carmen. Arrastró la muleta al natural en un quehacer presidido por la ligazón. Pinchó antes de dejar una estocada arriba. Oreja tras aviso y gran ovación en el arrastre.

Se cuidó la lidia del sexto y se le cambió con sólo dos pares de banderillas. Brindó a la esposa de Fernando Cepeda y comenzó Perera a pies juntos por alto sufriendo un desarme. Con un público a favor de obra y firmeza de plantas fue cuajando una faena basada en la diestra. Repetía el de Parladé. Mantuvo el diapasón al natural. Finalizó por el palo de Ojeda metido entre los pitones. Pinchazo hondo y estocada trasera ligeramente contraria. Oreja tras aviso que le abrió la puerta grande.

Gijón, domingo 18 de agosto de 2019. Toros de Juan Pedro Domecq y Parladé (1º y 6º), correctos de presencia y manejables en líneas generales. Destacó sobre sus hermanos el bravo tercero. Enrique Ponce, oreja y vuelta al ruedo tras aviso; José María Manzanares, ovación con saludos y ovación tras aviso; Miguel Ángel Perera, oreja y oreja. Entrada: Casi tres cuartos de plaza en una tarde fresca y nublada. Saludó Suso tras parear al 2º y Javier Ambel en el 3º. Antes de salir el sexto se rindió un homenaje a Damián Baos, encargado durante muchos años de la tablilla en El Bibio, con motivo de su jubilación.