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VIRGEN DE LOS LLANOS

El querer de Ginés Marín, premiado en Albacete

El extremeño paseó el único trofeo de un festejo en el que Román fue ovacionado y De Miranda, con el peor lote, resultó silenciado

miércoles 11 de septiembre de 2019, 18:32h

Fotos: TEMPLAÍTO

Román fue ovacionado tras pasaportar al primero de la tarde, un toro de Alcurrucén que desarrolló las complicaciones propias de la casta. Tuvo carácter y temperamento el astado, que embistió con seriedad e importancia. El valenciano anduvo muy dispuesto y entregado frente a un animal que no le puso las cosas sencillas. Su esfuerzo fue reconocido con una ovación. En este toro sufrió El Sirio una dura voltereta, pasando por su propio pie a la enfermería y, posteriormente, a un centro hospitalario.

Un espadazo que hizo guardia afeó la actuación de Román ante el cuarto. Fue éste un buen toro, con nobleza, duración y notable fondo, lo que le ayudó a aguantar una labor de largo metraje del valenciano. La faena de Román estuvo presidida fundamentalmente por la ligazón, especialmente cuando empapó al alcurrucén de muleta. Ahí surgieron los momentos de mayor lucimiento de un quehacer al que no le faltó actitud y firmeza. En la suerte suprema cambió una oreja por una ovación.

Ginés Marín demostró su buen momento frente al que hizo segundo, un toro que se movió y transmistió desde su salida, si bien salía desentendido de los muletazos y le faltó ritmo en sus embestidas. El jerezano no se andó con rodeos y apostó desde el comienzo. No fue faena brillante ni redonda pero sí de gran clarividencia y solvencia. No hubo dudas y sí mucha disposición por parte de Ginés Marín, que fue premiado con una oreja.

Ginés Marín saludó con decisión al serio y chorreado quinto. Brindó al público, pero pronto se topó con embestidas defensivas sobre la mano derecha. Al natural pasó el toro con la cara alta y el lucimiento tampoco fue posible. Sin embargo, cuando parecía que nada iba a pasar, extrajo un par de series con la zurda en las que el toro pareció romper. Fueron los pasajes más intensos del trasteo. No faltó empeño en Ginés, que se libró de milagro de un serio percance -el toro le pegó un pitonazo en el pecho- y se cercioró de que el de Alcurrucén, finalmente, acabó desarrollando a peor. Mató de una estocada trasera y fue ovacionado.

David de Miranda sorteó en primer lugar un toro tardo, reservón y de nula entrega. El onubense no perdió la compostura en ningún momento pese a la brusquedad y lo incierto del toro, que cuando se arrancaba lo hacía con todo y a arreones. Inédito.

Aprovechó De Miranda la nobleza del sexto para componer una faena voluntariosa. Medido de fuerza y de recorrido, el de Alcurrucén no dio para mayores logros. El de Trigueros trató de echar la sal que le faltaba al guiso, pero para entonces la tarde ya pesaba en exceso.

Albacete, miércoles 11 de septiembre de 2019. Toros de Alcurrucén. Bien presentados y desiguales de juego. De mayor interés 1º, 2º y 4º. De menos opciones 3º y 6º. El 5º desarrolló a peor. Román, ovación con saludos y ovación con saludos; Ginés Marín, oreja y ovación con saludos; David de Miranda, silencio en ambos. Entrada: Dos tercios largos de plaza. Durante el paseíllo sonó el pasodoble dedicado al maestro Dámaso González, que este miércoles hubiera cumplido 71 años. Saludó Antonio Manuel Punta tras banderillear al segundo de la tarde.